Durante el verano este balneario ofrece interesantes alternativas ecoturísticas a sus visitantes.
Admirar la danza de las ballenas, escuchar el canto de una variedad de aves y sentir el reposo de los lentos y apacibles lobos marinos son experiencias que regocijan el espíritu de cualquier persona.
Disfrutar de estas escenas, en su ambiente natural, es posible en un lugar: Salinas.
Este cantón no quiere limitarse a su hermoso clima, mar y diversión nocturna en los tres o cuatro meses iniciales del año. La población desea más y sus autoridades y gremios están empeñados en captar el turismo nacional e internacional todo el tiempo con algunas ofertas ecoturísticas.
Así, la observación de aves, ballenas jorobadas y lobos marinos se complementa con visitas a museos, prácticas de buceo, presentación de artistas en discotecas y actividades recreativas en la playa.
Ballenas jorobadas
El avistamiento de ballenas jorobadas es la actividad que concita el mayor interés de los visitantes. “Es increíble, es un espectáculo que solo vemos en documentales”, expresó el venezolano Luis Torres, quien estuvo en este balneario el pasado fin de semana.
Estos grandes animales de las leyendas marinas se acercan a 5 millas de nuestras costas, entre junio y septiembre, para reproducirse.
Las operadoras turísticas organizan minicruceros para observarlas por un costo de $ 25 para adultos y $ 12 para niños; dura tres horas.
En la temporada de verano del 2001 llegaron alrededor de 3.000 visitantes para avistar a los cetáceos y se espera que en este período vengan 5.000. En Salinas hay tres operadoras autorizadas que cuentan con yates con capacidad para 30 pasajeros que zarpan con el control de la Capitanía de Puerto.
Aves en Ecuasal
Las aves migratorias dan otro singular espectáculo en aire y tierra. Son 109 especies que han hecho de las piscinas de Ecuasal, a 10 minutos de Salinas, su lugar de alimentación, descanso y muda de plumaje.
Desde que se instalaron las piscinas de salinización se creó un humedal atractivo para la especie.
Se pueden divisar aves residentes (están todo el año), donde se alimentan, reproducen y mudan; irregulares (aparecen por fenómenos naturales como El Niño) y migratorias, que llegan desde Alaska, Canadá, Estados Unidos, Chile y retornan durante el invierno.
Ben Haase, naturalista holandés que reside desde hace quince años en Ecuador, realizó un inventario y resaltó que en septiembre pasado se contabilizaron 32 mil aves de una sola especie, el falaropo de Wilson.
También se observan 35 tipos de aves playeras, entre ellas Occidental, Menudo, Blanco y Semipalmeado.
“La mayor parte del año encontramos las acuáticas como pelícanos, gaviotines, cormorán, garzas, gaviotas y el Flamenco chileno, que tiene su apelativo local de Perla rosada”.
Las visitas se programan a través del Centro Informativo Natural Peninsular (Cinap), teléfono 277-8329, e-mail: bhaase@ecua.net.ec, o de una agencia de turismo que realiza el contacto pertinente. El costo es de $ 20, según el número de personas.
Lobos marinos
La colonia de lobos marinos se encuentra en el sector de la Puntilla de Santa Elena, en los predios de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) y para ingresar hay que pedir autorización al oficial de control o comandante de reparto, para que un cuerpo de seguridad guíe al visitante hasta el sector, ya que es rocoso y peligroso.
Contemplar el lento movimiento de estas criaturas es posible con un largavistas, porque se encuentran alojadas en las rocas, donde no hay acceso directo.
Ana Triviño, operadora turística, indicó que las corrientes marinas arrastran a los lobos desde Galápagos hacia esta costa, y en ese trayecto, algunos individuos han muerto. “Los sobrevivientes han logrado hacer una colonia e incluso tienen crías”, explicó.
La Cámara de Turismo de Salinas también promueve las prácticas de buceo en el islote del Pelado, en Ayangue, a 48 km de distancia; ahí llegan entre 20 y 30 buzos aficionados el fin de semana.
Junto con la Cofradía de Amigos del Mar y autoridades navales se planifica crear un arrecife artificial a una milla mar adentro, frente a la Capitanía, para promocionar este deporte.
Finalmente, las visitas guiadas a La Chocolatera, mirador de la Puntilla y al Museo Naval y Antropológico Salinas Siglo XXI se suman al abanico de distracciones del balneario durante el verano.
DATOS ÚTILES
Cómo llegar
Desde Guayaquil, realizan viajes las cooperativas Libertad Peninsular (Liberpesa) y Cica.
Costo: $ 2,70
Tiempo: alrededor de 2 horas.
También avanzan a Ayangue y Manglaralto.
Costo: $ 4,20
Tiempo: aproximadamente 3 horas y media.
Hospedaje
Calypsso, en Malecón y Arnaldo López.
Hostal Cocos, en Malecón y Fidón Tomalá.
Travel Suites, Ave Luz Gon-zález y H. Garcés.
El reposo del guerrero, frente a la UTE.
Costos: Fluctúan desde los $ 25 más impuestos.
Qué llevar
Para mirar las ballenas es preferible usar pantalones cortos y camisetas, gorra, gafas, protector solar o bronceador, binocular.
Para observar aves y lobos marinos debe usar zapatos deportivos, ropa cómoda y gorra; binocular o monocular. Si realiza algún estudio no olvide su libreta de apuntes.
También lleve trajes de baño, cámara fotográfica o filmadora.