Un recorrido por la capital lojana nos acerca a una urbe renovada y dinámica, que sin embargo conserva su belleza y cultura tradicionales.
El valle de Cuxibamba, que en lengua aborigen significa Llanura sonriente o vergel risueño y florido, es la más acertada descripción del lugar en que se asienta la ciudad de Loja, que Alonso de Mercadillo fundó en 1548.
Pero además de ser la cuna de Pío Jaramillo Alvarado, Benjamín Carrión, Alfredo Palacio Moreno, Salvador Bustamante Celi y otros brillantes compatriotas, es el gran emporio de trabajo que va a la par con un constante desarrollo que la pone entre las más modernas metrópolis de la nación.
Actualmente representa un polo vital en la descentralización y progreso de la Región Sur del Ecuador (El Oro, Loja, Zamora Chinchipe) y atesora reconocimientos como Premio de Bronce-Ciudad Ecológica del Mundo y Primer Lugar Participación Ciudadana, junto con los apelativos Jardín y Fortaleza del Ecuador y Capital Musical del Ecuador.
Hermosos contrastes
La mayor parte de las vías que conducen a Loja desde otros centros urbanos del país, como Guayaquil, por ejemplo, están en buenas condiciones y eso asegura el completo goce de los paisajes del trayecto.
Una vez allí se comprueba que es una ciudad para recorrerla, pues ante el visitante surgen bellos y añejos barrios de casas con aleros y balcones de madera al igual que edificios de arquitectura moderna, sin que nada de estos cambios le reste su belleza y la habitual cultura de su gente en medio del dinamismo que impone el progreso.
Para corroborar los tantos merecimientos de Loja, constituye obligación placentera caminar por sus calles limpias y ordenadas, mucho más ahora cuando están vigentes el Sistema Municipal de Estacionamiento Rotativo Tarifado (Simert), para el uso organizado de la vía pública, y el Programa de Clasificación Domiciliaria de la Basura.
Similar satisfacción es pasear por las plazas de la Independencia o San Sebastián con su calle Lourdes, las de San Juan de El Valle, Central y Santo Domingo y el moderno parque Bolívar.
Otros atractivos
En la larga lista de lugares cuya visita asegura una estadía placentera en Loja, constan todos sus parques y la unidad recreacional infantil Jipiro, con su área que incluye monumentos y edificaciones didácticas, minizoológico, canchas deportivas, laguna, etcétera.
Igualmente se encuentran el jardín botánico Reinaldo Espinosa de la Universidad Nacional de Loja, los museos del Banco Central del Ecuador, la Universidad Técnica de Loja y del Monasterio de las Conceptas (parcialmente).
Mención especial merece el Museo Puerta de la Ciudad, con varias secciones y un monumento a Juan Salinas de Loyola, fundador de las gobernaciones de Yaguarzongo y Maynas.
Como complemento de una visita a Loja, no podemos excluir a poblaciones y sitios cercanos a la ciudad (Guayabal, Vilcabamba, Malacatos y otros), adonde se llega con bastante facilidad en pequeños vehículos.
En los distintos restaurantes y negocios similares se puede degustar platos típicos de la provincia como la cecina (carne seca adobada y asada en parrilla), chanfaina (arroz con menudo de cerdo y papa), tamal, repe y otras delicias.
Esto y mucho más es Loja que, cruzada por las aguas de los ríos Zamora, Malacatos y Jipiro, es una ciudad para andarla y disfrutarla.