El Paseo Ciclístico Bolivarense 2002, que se realizará mañana, nos acercará otra vez a las bellezas naturales de esa provincia hermana.
Guaranda, la Ciudad de las siete colinas; Salinas, la Parroquia cerca al cielo; La Palma, Recinto de activos agricultores, Chazo Juan, la Zona de los hermosos bosques, y Echeandía, Tierra de cañaverales, son algunos de los bellos parajes que podrán disfrutar mañana quienes participen en el certamen turístico-deportivo que auspician varias instituciones oficiales y privadas de esas localidades bolivarenses.
Además de poner en contacto con la naturaleza a familias enteras, el evento –que convocan las municipalidades de Guaranda y Echeandía– busca difundir los incontables atractivos culturales de una parte de Bolívar, sin olvidar tampoco las microempresas comunitarias que, con el trabajo y talento de mujeres y hombres de cada lugar, hacen más relevante el ambiente acogedor de esa tierra andina.
Variedad de atractivos
Aunque lo correcto sería hablar de una emoción a pedales, por el viaje en bicicleta desde Guaranda a Echeandía, vale precisar que la región que sirve de escenario al encuentro cuenta con lugares propicios para una agradable permanencia o visita.
Bolívar tiene diversidad de pisos climáticos y ecosistemas que establecen armonía entre la naturaleza y el ser humano; por ello resulta interesante el intercambio de experiencias entre los participantes de la sierra y del subtrópico.
Emprender entonces un paseo desde Guaranda a Echeandía por la vía Guanujo, Salinas, La Palma y Chazo Juan, será un grato cometido para los amantes de hermosos paisajes y el contacto directo con los habitantes de una pujante urbe como Guaranda, de una floreciente cabecera cantonal como Echeandía y numerosos caseríos que se levantan entre los pliegues de la cordillera.
Diversión y confraternidad
El Paseo Ciclístico Bolivarense 2002, con el que también colaboran la Federación Deportiva de Bolívar (Comité de Ciclismo), Policía Nacional, Cruz Roja, Defensa Civil, Ayuda en Acción, Fundación Grupo Juvenil Salinas y otras entidades sociales, se iniciará mañana, a las 07h00, en el parque central de Guaranda.
Se tiene previsto que concluya, a las 20h00, en Echeandía, pues los participantes recibirán el saludo de los líderes y habitantes de las comunidades por donde crucen. En Echeandía habrá campamento y una peña de confraternidad.
Las inscripciones son gratuitas y a lo largo de la ruta los participantes contarán con ayuda médica, técnica y mecánica. Habrá sitios de hidratación, ambulancias, etcétera. Se retornará a Guaranda el domingo, en buses para los participantes y volquetes para sus bicicletas.
Lugares para disfrutar
Mientras espera la partida tome tiempo para revisar su vehículo y observar los detalles del centro histórico de Guaranda, que abarca muchas manzanas colindantes al parque El Libertador.
Pero la capital bolivarense es también acogedoras casas y edificios desde cuyas terrazas es posible mirar el imponente Chimborazo.
Asimismo, identifican a Guaranda la amabilidad de sus habitantes y la hermosura de barrios y parroquias urbanas y rurales que los paseantes tendrán a la vista al emprender la marcha.
La parroquia Salinas, famosa desde épocas remotas por sus vertientes de aguas salinas, sus fábricas de queso y el imponente espectáculo de sus farallones y extrañas formaciones geológicas, surgirá igualmente en el trayecto hacia Echeandía.
Otras localidades como La Palma, con su atrayente agricultura; Chazo Juan, asiento de un ingenio y de familias que hacen artesanías, surgen en la vía escogida para la atrayente aventura.
Echeandía y sus alrededores presentan imágenes muy interesantes, porque ubican en las declinaciones noroccidentales de la hoya de Guaranda.
El cantón goza de renombre por sus trapiches con que se industrializa la caña de azúcar en aguardiente y panela. Posee quintas y haciendas que producen naranja, cacao y otros productos que surten el mercado nacional.
El encanto subtropical, con montaña virgen, constituye un atractivo para los estudiosos de la naturaleza y las excursiones apropiadas para deshacerse de las preocupaciones del trabajo.
“Las pensiones y comedores dan paso a confortables hosterías, complejos turísticos y restaurantes”, destaca José H. González, cuya cita aparece en el libro Guaranda y la provincia.
González manifesta que los valles de Limón, Pitiambi, Sabanetillas y Naranjo Agrio regalan su aroma cálido y los trapiches tradicionales complementan el paisaje.
Esto podrán disfrutar quienes se sumen al Paseo Ciclístico Bolivarense 2002, destinado a exaltar las bondades turísticas de Bolívar.