La ausencia temporal de agentes policiales al pie de los tres arcos detectores de metales, instalados en el Palacio de Justicia de Guayaquil y en el Consejo Nacional de la Judicatura, impidieron que los controles electrónicos para evitar el ingreso de armas al lugar, sea normal en su primer día.
Ayer, cada vez que los usuarios, jueces y empleados pasaban a través del detector, este sonaba y ellos detenían para que los revisen, pero como nadie lo hacía continuaban su marcha.
“No sé para qué se instalaron estos aparatos si no hay quién haga los cacheos a los usuarios”, protestó el abogado Carlos Mendoza, quien está de acuerdo con este tipo de equipos de seguridad.
En la Corte los aparatos estuvieron ubicados uno por el acceso de la Av. Nueve de Octubre y otro en Quito, que pese a ello permaneció cerrada al público.
Un tercer aparato fue ubicado en el acceso al inmueble del Consejo Nacional de la Judicatura, del lado de la calle Pedro Moncayo.
Enrique Tamariz, vocal del CNJ, atribuyó el problema a la falta de policías.
Requerimos por lo menos 24 gendarmes, doce en cada guardia y por ahora solo contamos con siete por turno, exclamó.
Mediante este sistema se pretende dar mayor seguridad a los empleados judiciales, detalló.
Agregó que se debe someter al registro a todos quienes ingresan al edificio. Es un complemento con las 26 cámaras de circuito cerrado que se colocarán en lugares claves de la Corte.
Las armas que tengan el respectivo permiso, deberán ser entregadas al agente policial. quien deberá devolverla a lo que el usuario salga del inmueble. Los que no estén autorizados para la utilización serán apresados para las investigaciones.
Otras medidas
Otro sistema de seguridad es un equipo de comunicaciones integrado entre el CNJ y la Policía Nacional. Usan los equipos el personal de servicio, choferes y los policías que desde ahora están enterados de todo lo que pasa en la Corte, explicó. El recurso se obtiene de las tasas judiciales.