El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, visita hoy Bogotá para reforzar el apoyo de Washington al presidente colombiano, Álvaro Uribe, en su lucha contra la insurgencia y el narcotráfico, a la que contribuye anualmente con 2.000 millones de dólares.
Powell llega a Bogotá en medio de los intentos del gobierno colombiano de iniciar por primera vez un diálogo de paz con la principal fuerza paramilitar del país, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Previo a la llegada del funcionario estadounidense, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se declararon en guerra abierta con el Estado.
En su página de Internet, las FARC reafirmaron “su indeclinable compromiso revolucionario y bolivariano de continuar la batalla por la conquista del poder político mediante la combinación de todas las formas de lucha”.
Las FARC, además, rechazaron negociar el canje de rebeldes presos por rehenes, que el gobierno gestionaba, con la mediación de Francia y la Iglesia Católica.
Uribe respondió al comunicado de la guerrilla anunciando que “el show” y las “vacaciones” de los grupos ilegales “han terminado”.
Powell en Colombia se da mientras Uribe intenta llegar a un acuerdo de paz con la principal fuerza paramilitar y la segunda guerrilla del país y una nueva ofensiva de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
Philip Reeker, portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., anunció que la visita reafirmará el compromiso de “ayudar a combatir el narcoterrorismo”.