Varias de las granadas de mortero lanzadas por presuntos rebeldes de las FARC contra la sede de la Fiscalía General en la capital colombiana, hace dos semanas, fueron fabricadas por la Industria Militar (Indumil) y entregadas a miembros del Ejército, revelaron el martes las autoridades.
El comandante del Ejército, general Carlos Ospina, señaló en un comunicado que una investigación de la Fiscalía determinó el origen de los artefactos disparados el pasado 15 de noviembre contra el edificio de la Fiscalía, muy cerca de la embajada de Estados Unidos, que dejaron un saldo de dos heridos.
"Se pudo determinar que algunas de las granadas lanzadas durante el atentado habían sido fabricadas por Indumil. El mismo informe determina que los artefactos habían sido entregados a unidades del Ejército", indicó el oficial.
Ospina agregó que, de acuerdo con esta información, "el comando del Ejército lleva a cabo investigaciones a fin de poder establecer responsabilidades".
Tres granadas de mortero lanzadas desde la pública Universidad Nacional explotaron el 15 de noviembre en una zona del oeste de Bogotá, donde funcionan la embajada norteamericana y la Fiscalía, causando heridas leves a dos personas, en un hecho que la Policía atribuyó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Muy cerca de ese lugar también se hallan la dirección general de la Policía y el ministerio de Defensa, entre otras dependencias estatales.
Las operaciones que desarrollan los organismos de seguridad contra los responsables del ataque arrojan a la fecha la captura de una docena de personas.
Asimismo, las directivas de la Universidad Nacional, donde la semana pasada las autoridades encontraron explosivos durante un allanamiento, determinaron el jueves último suspender las actividades académicas hasta este miércoles.