La Casa Blanca decidirá a comienzos del próximo año cuándo reabre el debate para la privatización parcial de la Seguridad Social en EE.UU., un asunto que provocará controversia y que puede afectar a la próxima campaña presidencial de 2004.
La propuesta del presidente estadounidense, George W. Bush, aboga por agregar cuentas individuales a la Seguridad Social, que se invertirían en los mercados financieros, a partir de una porción del actual impuesto del 12,4% sobre el salario.
Según informa hoy el diario "USA Today", los asesores de la Casa Blanca están discutiendo si el asunto debe tratarse antes de la campaña en la que George W. Bush se presentará a la reelección.
"Altos asesores de Bush dicen que el debate en la Casa Blanca es cuándo, y no si, el presidente presionará por el asunto", afirma ese diario.
La propuesta de la Casa Blanca previsiblemente aumentaría los ingresos, frente a lo que actualmente logra el Fondo Fiduciario de la Seguridad Social, pero estaría sujeto a las oscilaciones de los mercados de valores.
Algunos altos asesores de Bush, como Andrew Card, su jefe de gabinete, opinan que el debate no podrá ser planteado el próximo año, debido a la serie de importantes temas que ocuparán la agenda de la Casa Blanca, como la nueva propuesta de rebaja de impuestos o la cuestión de Irak.
Pero otros, como Karl Rove, el principal consejero político de Bush, creen que debería ser incluido en el próximo discurso sobre el Estado de la Unión que pronunciará el presidente, en enero próximo.