El cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, definido como un hombre tímido y esquivo, es uno de los candidatos con más probabilidades para suceder al Papa Juan Pablo II, según la revista italiana LEspresso que lo acredita como el "número uno".
"El es número uno para la sucesión del Papa", escribe el vaticanista del semanario, Sandro Magister, quien sostiene que cada día aumentan las probabilidades de que el próximo pontífice sea un latinoamericano.
"Si la elección fuera ahora, Bergoglio recibiría una avalancha de votos de los cardenales", sostiene LEspresso que traza un retrato del arzobispo argentino.
"Tímido, esquivo, de pocas palabras, no mueve un dedo para hacer campaña. Pero esa actitud es considerada sobre todo un mérito", escribe el vaticanista del semanario cercano a la oposición de centro izquierda.
Proclamado cardenal en febrero del 2001 junto con otros 10 prelados latinoamericanos, Bergoglio, de 66 años, forma parte del grupo de 27 purpurados de América Latina con derecho a voto entre los 135 cardenales en caso de Cónclave (elección de Papa).
Para el semanario italiano, el arzobispo de Buenos Aires, conocido en su país por sus críticas a los modelos económicos neoliberales que, según él, no contemplan la situación de los sectores menos protegidos, goza de una fuerte popularidad al haberse convertido en una "rara luz de orientación para todos" durante la actual crisis económica y social que atraviesa Argentina.
"En el año santo del 2000 a toda la Iglesia argentina le impuso la pública penitencia por las culpas cometidas durante la dictadura. El resultado fue que después de ese lavado purificador la Iglesia se sintió capaz de pedir con credibilidad a toda la nación reconocer las culpas propias por el desastre en que se encuentran ahora", escribe Magister.
Bergoglio, de origen italiano y nacido en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, se graduó en Química y Filosofía y es vice presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
"Desde que fue nombrado arzobispo de la capital argentina la lujosa sede episcopal que se encuentra junto a la catedral permanece vacía. Prefirió vivir en un pequeño apartamento no luy lejos con un anciano obispo enfermo", cuenta el semanario.
El prestigio ante los otros pupurados se lo ganó por casualidad durante el sínodo de las Américas, a finales del 2001, cuando le tocó reemplazar al relator encargado quien no pudo llegar.
"Lo logró con tal maestría que fue elegido con el máximo de los votos para formar parte del consejo coordinador", recuerda el vaticanista del Espresso, que aunque no específica fuentes, goza de la confianza de religiosos y prelados bien informados.
El mayor obstáculo para llegar a ser el primer Papa latinoamericano para Bergoglio, como representante del continente más católico del mundo, con sus 500 millones de creyentes, es el de ser jesuita.
Porque además de ser el primer latinoamericano podría ser también el primer miembro de la orden religiosa fundada hace más de cuatro siglos por San Ignacio de Loyola que llega al trono pontificio.
"Los cardenales latinoamericanos están cada vez más orientados por él junto al cardenal Joseph Ratzinger", sostiene Magister, al referirse al actual responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, uno de los colaboradores más cercanos de Juan Pablo II y llamado el guardían de la ortodoxia católica.
Para LEspresso, el menos convencido con la posible elección del argentino entre los purpurados que trabajan en la Curia romana es el cardenal italiano Angelo Sodano, Secretario de Estado, número dos de la Santa Sede, quien fue nuncio apostólico en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Para el periodista italiano, a la carrera de los otros "papables" latinoamericanos, como el colombiano Darío Castrillón Hoyos, 73 años, el brasileño Claudio Hummes, de 68 años y el mexicano Norberto Rivera Carrera, 60 años, se agrega la "nueva entrada" apoyada por un "gran número de purpurados".