Las centenares de demandas contra la Iglesia Católica debido a presuntos casos de pedofilia llevarían al arzobispado de Boston a declararse en quiebra antes de soportar la carga financiera que resulte de los múltiples procesos, informó un diario local.
El cotidiano Boston Globe aseguró este fin de semana, citando a un consejero financiero y a miembros anónimos de la jerarquía del arzobispado, que el cardenal Bernard Law tenía en su escritorio una solución jurídica que consiste en declarar la arquidiócesis en quiebra.
Unas 450 personas demandaron a decenas de curas de la diócesis, amenazando a esa jurisdicción con indemnizaciones que pueden alcanzar centenares de millones de dólares.
La portavoz del cardenal Law, Donna Morrissey, señaló ayer que esas informaciones eran “de naturaleza especulativa y prematura”, sin desmentirlas formalmente.
Declararse en quiebra suspendería las demandas civiles, forzaría a los cientos de querellantes a reunirse en un solo grupo ante la Justicia y fijaría un límite de tiempo para nuevas demandas.