Los mercados bursátiles abrieron hoy con una fuerte tendencia a la baja, que llevaba al Dow Jones de Industriales a perder más de cien puntos, tras malas noticias de empresas y la sensación de que el mercado no es seguro para invertir.
A las 11.56 hora local (16.56 GMT), el índice Dow Jones de Industriales, el más significativo de Wall Street, bajaba 126,09 puntos (un 1,42 por ciento) y quedaba en los 8.736,48 puntos, después de que el lunes último perdiera 33,52 puntos.
El mercado del Nasdaq, donde cotizan la mayoría de las empresas de nuevas tecnologías, ordenadores e internet, seguía la misma tendencia y restaba 36,47 puntos (un 2,47 por ciento) para establecerse en los 1.448,06 puntos, tras anotar ayer 6,04 puntos.
El S&P500, que para muchos analistas el índice que refleja mejor la salud general de los mercados y que mide la variación del precio de las acciones de 500 empresas, cedía 14,82 puntos (un 1,59 por ciento) y se colocaba en los 919,71 puntos, después de que en la sesión anterior bajó 1,78 puntos.
Por su parte, el NYSE, que mide la variación de todas las acciones que cambian de manos en la bolsa tradicional, retrocedía 6,50 puntos (un 1,31 por ciento) y se establecía en 488,09 puntos, después de que la víspera bajase 0,68 puntos.
El volumen de negocios a esa hora era de 626 millones de acciones, y de las empresas que cambiaron de manos, 1.140 subían, 1.908 bajaban y 200 se mantenían sin cambios.
Los títulos del Tesoro a 10 años subían de precio, y su rentabilidad, que se mueve en sentido inverso, bajaba hasta el 4,19 por ciento frente al 4,24 por ciento en que cerró la jornada anterior.
Esa baja generalizada se producían después de que uno de los analistas Merrill Lynch, la mayor firma de correduría de bolsa, recomendara a los accionistas que rebajaran sus portafolios de empresas norteamericanas y compraran títulos del tesoro.
Merrill Lynch basaba esa recomendación por la incapacidad de los inversores de poder medir el comportamiento individual de las empresas y sus beneficios.
Según la firma de asesoría bursátil, algunas compañías cuentan diferentes números cuando informan sobre sus beneficios, incluidas las ganancias antes de impuestos, intereses, depreciaciones y amortizaciones.
Ello hace que los inversores tengan dificultades a la hora de medir el verdadero beneficio de las empresas.
Merrill Lynch también opina que la situación geopolítica, con la perspectiva de una guerra en Oriente Medio, es "altamente inestable".
A esa recomendación se sumó también el anuncio de AOL Time Warner acerca de que su división de internet verá reducir sus impuestos alrededor de un 25 por ciento en el 2003.
Las acciones de AOL bajaban 1,35 dólares y su precio quedaba en 15,22 dólares por título.
Otra noticia que también perturbó a los mercados fue la decisión de la Comisión Nacional de Valores de Cambio (SEC, en sus siglas en inglés) de multar con 8,5 millones de dólares a cinco firmas de correduría de bolsa por haber destruido sus mensajes electrónicos y no haberlos conservado.
Tras conocerse la decisión las acciones de tres de esas compañías perdían en el mercado de Wall Street: las de Goldman Sachs bajaban 73 centavos y quedaban a 78,05, las de Morgan Stanley perdían 49 centavos y quedaban a 44,83 dólares, las de Citigroup caían 52 centavos y se fijaban en 38,00 dólares.