Ahora todos los dedos de este árbol (amada) tienen/
manos, y todas las manos tienen gente; y/
cada persona en particular está (amor mío) más/
viva de lo que todo el mundo puede comprender/
Y ahora tú eres y yo soy ahora y los dos somos/
un misterio que no ha de repetirse,/
un milagro que jamás sucedió antes,/
y este ahora nuestro ha de venir brillando a entonces/
Nuestro entonces será alguna oscuridad durante la que/
los dedos no tienen manos: y yo no te tengo
a ti: y todos los árboles están (ya no más que cada uno/
sin hojas) su silencioso en la nieve de para siempre/
pero no temas tú (mía, mi hermosa,/
mi florecida) porque también entonces es hasta/.
Edward Estlin Cummings Estados Unidos (1894-1962)
Del libro Antología de la poesía norteamericana contemporánea
Editorial Gráfica Panamericana, México D.F., 1955