Volaba.
Detestaba al frío
porque abusaba de los desnudos/
y no era castigado.
Disfrutaba en las pensiones
cuando las parejas practicaban/
las poses del amor.
Sabía acerca de la cirugía plástica/
de Dios.
Dormía cuando los otros trabajaban/.
Escupía en rascacielos y alcantarillas/.
Reía cuando las deudas
y penitencias me molestaban/.
Hasta que me desterraron.
Ahora no puedo volar,
perdí mis alas en una licorería/.
Pedro Gil (Manabí, 1971)
Del libro Ciudad en verso, antología de nuevos poetas ecuatorianos
Editorial Libresa-Casa de la Cultura Ecuatoriana, 2002