Suiza y Croacia, que este domingo abrieron el fuego en el Grupo B de la Eurocopa de fútbol, terminaron empatados sin goles, un resultado poco provechoso para ambos antes enfrentarse con los pesos pesados de la llave, Francia e Inglaterra, que jugaban a continuación.
Tal vez Croacia deba lamentarse más por no haber podido imponerse al rival helvético en este encuentro aburrido y duro (hubo nueve tarjetas amarillas, de las cuales dos para el suizo Johann Vogel, expulsado a los 50 minutos), ya que jugó con once hombres frente a diez durante casi todo el segundo tiempo.
El partido comenzó fuerte, lo que se reflejó en la primera amonestación para Vogel a los cuatro minutos de juego. Los croatas tuvieron la posesión del balón, mientras que sus adversarios prefirieron los contrataques.
Ninguno de los dos se creó reales oportunidades de gol, a pesar de un disparo de Alexander Frei rechazado por Tomislav Butina (15), en la ocasión arquero titular de Croacia luego del abandono definitivo por lesión de Stipe Pletikosa.
Poco antes de esa acción, el croata Dado Prso, finalista de la Liga de Campeones con Mónaco, había visto una tarjeta amarilla por simular una caída en el área penal.
La mejor ocasión tuvo lugar en el minuto 39, cuando Joerg Stiel, el guardameta suizo (del Borussia Moenchengladbach alemán), salvó con la punta de los dedos un testarazo de Josip Simunic, a la que poco después siguió un remate de Ivica Olic, también de cabeza, que se estrelló en el transversal.
Vogel comenzó la segunda mitad exactamente como lo había hecho en la primera: recibiendo una tarjeta amarilla (50). Con su salida de la cancha, el seleccionador Koebi Kuhn decidió reemplazar a un delantero, Stephane Chapuisat, por un centrocampista, Fabio Celestini.
Croacia intentó en vano aprovechar la superioridad numérica, con sendos remates desviados de Niko Kovac (64) y Tomo Sokota (68). Dos minutos después Stiel casi fue superado por un largo disparo proveniente del otro lado del terreno.
Sin embargo, los suizos estuvieron a su vez cerca de abrir el marcador con un potente disparo rasante de larga distancia de Benjamin Huggel, desviado a corner por Butina (77).
El final llegó con el marcador en cero y el compromiso para los dos equipos de enfrentar a franceses e ingleses con apenas un punto en su cuenta.
Inglaterra-Suiza y Croacia-Francia se jugarán el 17 de junio, y Croacia-Inglaterra y Suiza-Francia el 21.