El argumento que proporcionan los industriales y comerciantes para promover la reducción del Fondo de Electrificación Rural Urbano-Marginal (Ferum), es que conseguirán aliviar la carga impositiva que pagan en las planillas de luz y así mejorar la competitividad.
Durante estos últimos dos años, este sector presentó reiteradas quejas, pues los costos que pagaban como consumidores industriales eran superiores a sus referentes más cercanos: Colombia y Perú.
Un estudio del Banco Central del Ecuador (BCE), realizado en el 2003, determinó que si se comparaban los precios que cancelan los industriales ecuatorianos por cada kwh consumido, “encontramos que la tarifa pagada es superior en el 34% y 21% en referencia a Colombia y Perú”, dice el estudio del BCE.
Ayer, el ministro de Economía, Mauricio Yépez, dijo, luego de su primera reunión de Gabinete, que sí es viable la reducción del 10% al 5%, del aporte que realizan los consumidores industriales y comerciales al Ferum.
De aprobarse la rebaja, por ejemplo, un comercio que consume 2.216 kwh y que paga por concepto de Ferum $ 19, 81, bien puede tener una disminución significativa.