El presidente de la Conaie, Leonidas Iza, dijo que los dirigentes deben volver al trabajo con las bases.
El reciente levantamiento indígena organizado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) mostró las debilidades de ese grupo antes que las del gobierno del coronel Lucio Gutiérrez (como era el objetivo de ese movimiento social), según analistas consultados por este Diario.
“Fractura y debilidad organizativa” son los términos que encontraron Felipe Burbano, director académico de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y Freddy Rivera, analista político, para calificar la última medida de la Conaie, la segunda sin éxito contra el Gobierno.
A criterio de Burbano, la Conaie no ha logrado sobreponerse al resquebrajamiento sufrido durante la alianza con el régimen, “no todos los dirigentes renunciaron a los cargos que ocuparon en el Gobierno incluso en Cotopaxi, base de la Conaie”.
Además consideró que los líderes actuales han generado “un desencanto porque no han tenido la capacidad de conseguir cosas para beneficio de las comunidades”.
Esto, agregó Rivera, ha generado una “desafección y desencanto de las bases indígenas lo que ha causado que se vayan a otras organizaciones como la Federación de Indígenas Evangélicos del Ecuador (Feine), el Frente de Defensa de los Pueblos Indígenas, Campesinos y Negros (Fedepicne) y la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas Indígenas y Negras (Fenocin)”.
El ex coordinador nacional de Pachakutik, Miguel Lluco, consideró que los criterios de Burbano y Rivera son solo lecturas, y que se debe empezar “por entender que los indígenas no son puros y que tienen los mismos problemas de los mestizos”. No obstante, reconoció que hay problemas y que estos radican en la dirigencia nombrada por elección popular.
“Los diputados, prefectos, alcaldes, concejales, miembros de juntas parroquiales están mareados y no responden a los intereses de las bases”, aseveró Lluco.
El trabajo que debe emprender la Conaie tiene muchos aspectos y debe ser profundo, coincidieron Burbano y Rivera. Incluso el mismo presidente de la Conaie, Leonidas Iza, señaló a este Diario que necesitan volver a las comunidades y hacer una depuración del movimiento.
“Ante la desmovilización y debilitamiento deberían restablecer la conexión con los sectores populares cambiando de discurso. El Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC), el Plan Colombia, el Área de Libre Comercio de las Américas (Alca), no son negociables para el Gobierno, deben buscar aspectos de reivindicación más puntuales”, manifestó Burbano.
Rivera sostuvo que simplemente deberían volver a trabajar en las comunidades, “como lo está haciendo Lluco, presentar propuestas más concretas y dejar de responder a intereses de fundaciones internacionales”.
De lo contrario, y después de este levantamiento, “el ganador directo ha sido el Gobierno, el objeto de la crítica y el combate”, dijo Rivera.
CRONOLOGÍA
6 DE AGOSTO DEL 2003
Se rompió la alianza política entre la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y su brazo político, el movimiento Pachakutik, y el partido de gobierno, Sociedad Patriótica 21 de Enero.
15 DE AGOSTO DEL 2003
En una asamblea de la Conaie, el sector de la Costa (Conaice), reclamó más espacio dentro del movimiento, y la Amazonia (Confeniae) pidió independencia para negociar con el Gobierno.
16 DE FEBRERO DEL 2004
Primer levantamiento convocado por la Conaie, aunque los dirigentes después dijeron que se trató de un “calentamiento“.
23 DE ABRIL DEL 2004
La Ecuarunari convocó a sus bases a la desobediencia civil y a un levantamiento contra el régimen.
7 DE MAYO DEL 2004
La Confeniae (filial amazónica de la Conaie) retiró el apoyo al Gobierno nacional.
31 DE MAYO DEL 2004
Los dirigentes de las dos regionales de la Conaie aparecieron junto al Presidente de la República, en la posesión de Antonio Vargas como ministro de Bienestar Social.