Uno de los principales problemas de estas aves marinas es el calor. Durante la corriente cálida del Niño que vino en la década de los 80 s, el 70% de los pingüinos de las islas murió. Según la bióloga Verónica Toral, el último Niño (1997) volvió a afectarlos y aún no se recuperan. La cadena de noticias BBC dice que actualmente hay solo mil pares de pingüinos en el archipiélago.
Además del clima, estas aves se ven afectadas por predadores naturales como el tiburón de Galápagos y ocasionalmente los leones marinos. En la costa, sus huevos y polluelos están amenazados por halcones y ratas (especies que fueron introducidas por los humanos).
Estos pingüinos son los únicos que habitan en la línea ecuatorial y son algunos de los pájaros marinos que más llaman la atención en Galápagos. Se presume que llegaron a las islas con la corriente de Humbolt, que trae agua fría y nutrientes desde la Antárctica. que habita en la línea ecuatorial.
Miden 19 pulgadas de alto y pesan seis libras. Su período de apareamiento ocurre generalmente entre Mayo y Enero. Algunos pueden reproducirse cada seis meses, lo cual depende de la cantidad de comida disponible. Cada hembra pone dos huevos, cuyo periodo de incubación es de cinco a seis semanas.
Después de nacer, el polluelo más fuerte recibe más alimento, de modo que solo ese sobrevive. Tanto el macho como la hembra comparten la responsabilidad de alimentar y cuidar a los más pequeños. Al cumplir dos meses, a los polluelos les crecen las plumas de la edad adulta y están listos para alimentarse y cuidarse por sí mismos.
Al no ser aves migratorias, los pingüinos permanecen en las islas todo el año comiendo básicamente peces tropicales, como las sardinas, y pequeños crustáceos que atrapan sumergiéndose en aguas poco profundas.