Meryl Streep fue la única estrella internacional que asistió al Festival de Cine de Shangai, uno de los once más importantes del mundo y en el que Hollywood está vetado.
La ganadora de dos Oscar de la Academia de Hollywood tendrá además un papel en una película china, según informó la agencia oficial Xinhua, que relatará las vicisitudes de un estudiante en Estados Unidos, aunque se desconoce el nombre del director y del protagonista.
La séptima edición del Festival, el segundo más importante de Asia después del de Tokio, batió un récord de proyección de 578 películas, a pesar de su fatídica organización y de celebrarse dos semanas después del de Cannes.
“Es una ventana de intercambio de películas con el resto del mundo y también un lugar donde exhibir nuestro cine”, declaró Ye Zhikang, presidente de Shanghai Media & Entertainment, organizador del Festival y el grupo mediático más potente de China.
Aunque uno de los miembros del jurado era el productor americano Ron Henderson, “la ausencia de producciones de Hollywood es intencionada, ya que el público las conoce y queremos centrarnos en Europa y Asia”, declaró el secretario general del Festival, Chen Xiaomeng.
El “veto” favoreció a Escandinavia y España, ya que por primera vez pudo celebrarse un Panorama del Cine Español, organizado por la delegación en Shangai de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), al que asistieron los directores Carlos Saura y Manuel Gutiérrez Aragón.
Streep, de 55 años y que recibió el pasado jueves un galardón del Instituto de Cine Americano, llenó de glamour la ceremonia de clausura de la séptima edición del Festival de Shangai, en el que la película iraní Tradition of Lover Killing se llevó ayer el máximo premio.