|
Entre los años 1988 y 1992, en el gobierno del Dr. Rodrigo Borja Cevallos se inició la rehabilitación del sistema ferroviario, para lo cual se compraron nueve locomotoras a Francia. Se logró una ley para crear rentas para la rehabilitación, que se las obtendría de la matriculación vehicular en el Ecuador.
El Conam, bajo la presidencia de Rodrigo Paz Delgado, resuelve: a) Declarar que convenía al país la rehabilitación del ferrocarril; b) Elaborar el estudio para la Rehabilitación del Sistema Ferroviario; y, c) Instrumentar el plan para convocar a una licitación internacional para dar en concesión la rehabilitación del sistema ferroviario.
Entre el año 1997 y 1998, ENFE recibe la documentación relacionada con lo dicho en el párrafo anterior, debiendo proceder al concesionamiento como es su deber, pero no lo hizo.
Se perdieron las rentas para la rehabilitación porque no se las usaron; fueron destinadas a otros fines.
Hoy la Empresa Nacional de Ferrocarriles del Estado, sin dos reales de rentas, habla de la rehabilitación ferroviaria, para lo cual piensa utilizar un proceso equivocado, que consiste en hacer la rehabilitación “en partes y por tramos”; esto equivale a seguir perdiendo el tiempo. Siempre es oportuno rectificar.
Hay que sopesar y escoger cuál de las fórmulas es la más conveniente: “concesionar la rehabilitación” o hacerla “en partes y por tramos”, esto es lo fundamental. La toma de decisiones no tiene ninguna complejidad para el Ministro de Obras Públicas. A la presente fecha, por los motivos anotados, concesionar la rehabilitación sería la única salida.
¿Pero qué ha originado todo esto?
a) Que el Estado ecuatoriano gaste anualmente de su presupuesto un estimado valor, sin ningún beneficio;
b) Privación de una obra pública beneficiosa al pueblo por sus servicios de bajo costo.
Hoy que la pasión política tiene alterada la paz del Ecuador, cuán importante sería para este Gobierno revivir la obra que más utilidad y beneficios ha dado al pueblo: el ferrocarril. |