Desde el 1 de julio el régimen de seguridad para la navegación marítima cambiará, especialmente en los países que tienen una estrecha relación comercial con Estados Unidos.
Ecuador, cuyo comercio exterior se realiza en el 75% por vía marítima y envía su mayor volumen exportable a Norteamérica, deberá entrar a ese régimen que surgió a raíz de los atentados del 11 de septiembre del 2001.
A 14 días de que se aplique esta exigencia recién el puerto de Guayaquil, en esta semana, será el primero de los cuatro estatales en certificar sus seguridades.
El código de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias recomienda varias medidas de seguridad para el Gobierno, las autoridades portuarias y las compañías marítimas: vigilancias, inspecciones, restricciones de accesos de personal, entre otros.
La Dirección General de Marina Mercante (Digmer) es la entidad que certificará a los puertos. Manta, Puerto Bolívar y Esmeraldas pretenden calificar sus seguridades entre esta y la próxima semana para levantar el estado de emergencia que decretaron el año anterior.
Los puertos que no logren obtener una certificación definitiva están restringidos para recibir tráfico internacional. Panamá y Colombia ya certificaron sus puertos principales.