La Corporación entregó sus primeras casas en 1971. Hoy coloca la primera piedra de sus nuevas instalaciones, donde habrá también un área de salud.
La Corporación Hogar de Cristo entrega hoy la vivienda número 100.000, en un acto que se realizará a las 11h00, en la cooperativa Sergio Toral, sector de la Perimetral norte en Guayaquil.
Allí también se colocará la primera piedra de las nuevas instalaciones de la institución que cumple 33 años.
Hasta las oficinas actuales, ubicadas en Sexto Callejón y Av. Menéndez Gilbert, cerca de 200 personas acuden diariamente a solicitar viviendas.
María Auxiliadora Vergara, de 31 años y madre soltera de siete hijos, recibe hoy gratuitamente la casa número 100.000 de la Corporación Hogar de Cristo, que hoy festeja sus 33 años de creación.
Ella acudió el pasado 30 de septiembre a las oficinas de dicha institución, ubicada en el sexto callejón de la Av. Pedro Menéndez Gilbert, atrás de Autolasa, para solicitar ayuda y adquirir una vivienda. El deseo de esta mujer se cristalizó, luego de un mes, gracias a un aporte de Lotería Nacional y gestiones de la Corporación. Estos organismos accedieron a la donación debido a la extrema pobreza en que ella vivía.
El domicilio de María Auxiliadora será instalado posteriormente sobre agua en la Isla Trinitaria, pero hoy su casa será expuesta en la cooperativa Sergio Toral, en la Perimetral norte, sitio donde además se colocará la primera piedra para la construcción de la nueva sede de Hogar de Cristo, que tendrá un espacio físico de 92 hectáreas y que espera poderse levantar con la ayuda de organismos locales y extranjeros.
La producción
La cifra de casas entregadas sube paulatinamente. Detrás de ello hay un equipo humano de 34 personas que no cesa en su trabajo, que consiste en armar las partes de una casa hecha de caña y madera. Ellos laboran de 08h00 a 16h30. La mayor actividad se percibe en el área de producción donde 12 obreros son los encargados de armar las paredes y ventanas de las viviendas que diariamente son entregadas.
En el área de ensamblaje donde existen 12 formaletas (bases de hierro) se encontraba ayer Oswaldo Cisneros, de 25 años. Él no paraba ni un segundo de martillar, grapar las cañas y cortar con una motosierra los restos de madera que no servían. Él esperó a que sean las 12h00 (hora del almuerzo) para comentar su trabajo con EL UNIVERSO.
“Tengo tres meses laborando aquí y la verdad que esto me gusta, porque se trata de ayudar a las personas necesitadas”, indicó Cisneros, quien confesó su aspiración de poder solicitar una casa cuando tenga su terreno propio.
Manuel Viteri, encargado del área, indicó que al año utilizan 500.000 cañas y la misma cantidad en madera. “Los materiales son traídos de Esmeraldas, Santo Domingo y Quevedo y las planchas de zinc son importantes desde Colombia, además las puertas y ventanas que entregamos a los usuarios son hechas por los presidiarios de la penitenciaría del Litoral”, reveló.
En el hogar de Cristo se entrega un promedio de 40 casas diarias y una de las personas que cumple con esa misión es Luis Vera, de 55 años.
Él recibe a sus clientes siempre con una sonrisa y les dice: “Esta es su casita”. Inmediatamente saca un papel y les recuerda la entrega de 4 paredes laterales, una pared con puerta y tres con ventanas, un paquete de cuartones de techo y piso, 16 planchas de zinc, tres pares de bisagras, una libra de clavos de zinc, nueve mangles, seis cuartones (bases), cinco libras de clavos de cuatro pulgadas y ocho libras de clavos de dos y media, para armar la vivienda.