Habiendo dirigido películas tan memorables como Taxi driver; Casino o Gangs of New York, es realmente sorprendente que Martin Scorsese jamás haya ganado un Oscar en toda su carrera. Lo nominaron, sí, en seis oportunidades diferentes. Primero por Raging bull (1981); después por The last temptation of Christ (1989) y tuvo otras oportunidades con Goodfellas (1991); The age of innocence (1994) y Gangs of New York (2003). Pero siempre se cruzó con algún otro director que le ‘robaba’ el sueño. Una vez más, Hollywood le dio la revancha pero volvió a perder. Esta vez por su nominación al Mejor Director por la película El aviador.
Pregunta: ¿Cómo es posible que nunca haya recibido un Oscar? ¿Significa algo para usted?
Respuesta: No sé si el Oscar significa algo para mí. Significa algo más, para la película.
P: ¿Tenemos que creerle?
R: De verdad. Yo prefiero hacer cine. Antes, siendo joven y con la suficiente energía como para filmar cinco o seis películas seguidas con todo lo que uno quiso decir en la vida, tal vez me haya molestado el hecho de no haber ganado un Oscar. Al menos una nominación... Hay que acordarse de que Taxi driver fue nominada como Mejor Película del año, Mejor Actor por De Niro, Mejor Actriz de Reparto por Jodie Foster y Mejor Música. ¡Pero, irónicamente, el director y el autor no fueron nominados! Me decepcioné tanto, que supe que así iba a ser mi futuro. ¿Qué iba a hacer? ¿Volver a casa llorando? Básicamente me planteé en seguir haciendo el tipo de cine que me enorgullezca, con aquellas películas que al mirar atrás, disfrute viendo mi nombre asociado.
P: Pero más adelante, aunque nunca ganó, llegó a ser nominado al Oscar.
R: Tuve la suficiente suerte de mantenerme hasta que me nominaron en el 89 y el 91, con The last temptation of Christ y Goodfellas. Y sumando la revaluación de otra nominación anterior por la película Raging bull, la gente de repente se dio cuenta que yo todavía existía. Y tengo que reconocer que me gustó la reacción.
P: ¿Siendo tan famoso como Howard Hughes, aprovecha la fama en su propio beneficio?
R: La fama puede ayudarte, a veces, si uno quiere organizar algo especial para un amigo y preciso una buena mesa en un restaurante. En ese sentido ayuda. Pero hoy ya ni siquiera salgo. En los años setenta era diferente, nos reuníamos con (Brian) DePalma o (Francis Ford) Coppola. Con Spielberg y George Lucas nos habíamos hecho muy buenos amigos. A medida que pasa el tiempo y uno envejece, apenas si busco tiempo libre para pensar y estar tranquilo. A lo mejor, la fama también ayuda a la familia, hasta cierto punto. Pero no sé que más me trae.
P: ¿Utiliza su nombre para convencer a algún actor o realmente encuentra alguien que se niegue a trabajar con usted?
R: Muchos actores dicen ‘no’.
P: ¿Quiénes?
R: No voy a nombrarlos. ¿Sabes por qué? Tienen sus razones. A veces quieren trabajar conmigo, pero después se dan cuenta que el rol es demasiado chico y quedamos en trabajar en otro proyecto.
P: Dustin Hoffman, me contó una vez, que siendo un completo desconocido, usted le golpeó la puerta de su casa, ofreciéndole una película sobre un taxista y aunque le dijo que le gustaría ver el guión, nunca más volvió y usted terminó filmando Taxi driver con Robert De Niro.
R: (Riéndose) Es verdad. Lo fui a ver, pero él estaba filmando Lenny. Dustin Hoffman es grandioso como actor, igual que DeNiro y Al Pacino, toda esa generación. Pero Taxi driver era una película de muy bajo presupuesto, el guión todavía no estaba terminado, era muy duro. Brian DePalma lo había empezado y lo terminó Paul Schrader. Pero nadie me tomaba en cuenta, hasta que vieron mi otra película Mean streets. Y la combinación de Robert De Niro conmigo, atrajo el dinero para un proyecto como este, que aun en aquel entonces era riesgoso. Costó $ 1,3 millones. Y cuando le fui a hablar a Dustin, me atendió muy dulce contándome de la película Lenny y hasta me hizo escuchar el audio que Lenny Bruce grabó cuando murió.
P: Pero, Hoffman se queja de que usted nunca más lo llamó. ¿Qué pasó?
R: No me acuerdo exactamente. Sé que tuvimos varias cenas con Dustin Hoffman para trabajar juntos y más allá de nuestros horarios, el tipo de películas que él quiere hacer y las que a mí me interesan no parecen complementarse. Con Al Pacino me pasa lo mismo. Tratamos de hacer algo juntos, pero no logramos encontrarnos.
P: ¿Cómo fue que aceptó aparecer en una película de dibujos animados?
R: Me había llamado un amigo mío que trabaja en Dreamworks, Jeff Katzenberg. Él había creado Touchstone pictures en Disney y yo me fui con él, donde filmamos The color of money (Paul Newman y Tom Cruise). Vino a mi oficina, con otras personas que habían creado Shrek y me trajo todo tipo de pinturas con el mundo submarino, descubriéndome este personaje igualito a mí, incluyendo mis cejas y todo, para ofrecerme el trabajo en la película, diciéndome: “Marty, ¿por qué no haces una película que pueda ver tu hija?”.
P: ¿Y en el caso de El aviador , qué le fascinó de Howard Hughes para dirigir una película sobre su vida?
R: Lo primero que me sorprendió del guión fue el título El aviador , porque la palabra ‘aviador’ no se usa más. Las películas de época me encantan y cuando seguí leyendo el guión veo que este hombre joven y muy loco, filmó en medio del desierto la película Hell s angels. Steven Spielberg y DePalma quisieron hacer una película sobre Howard Hughes y por eso me mantuve lejos de ese territorio. Pero cuando leí el guión me atrapó la parte de Hell s angels y empecé a entender su autodestrucción y demonios, como en una tragedia griega.
P: ¿Conoció a Howard Hughes personalmente?
R: No. Yo nací en el 42 y era joven cuando me enteré de él. Supe quién era al ver su nombre relacionado con películas, para nada buenas. Y después lo tomé como alguien excéntrico y un hombre muy misterioso. Todavía lo es, con historias extrañas que incluso lo relacionan con el caso Watergate.
P: ¿Hubo algún proceso en particular para elegir a los actores?
R: Leonardo DiCaprio me eligió a mí porque también es el productor de la película. Para el personaje de Ava Gardner, Kate Beckinsale fue la primera que vimos y le creí en la audición que tuvo. Con Cate Blanchet fue interesante, porque cuando subió al escenario para presentar un premio en los Golden Globes, mi esposa dijo que era igual a Katherine Hepburn. Tenía razón, pero Cate estaba a punto de filmar otra película con Ron Howard y no estaba disponible. Nuestra producción también terminó retrasándose tanto, que al final ya estuvo disponible.
P: ¿Y el Oscar por la interpretación de Cate Blanchet?
R: Cate es maravillosa. La primera vez, vino de una sesión de fotos por la película The Missing y cenamos juntos. Trajo unas fotos en blanco y negro de Hepburn, mostrándome como se la imaginaba, en el suelo. Y es así como la ven en la película, en la escena de la playa con Howard Hughes.
P: ¿Y qué opina sobre Leonardo DiCaprio?
R: Debo decir que noté cierta similitud con un joven Howard Hughes, si te fijas en viejas fotos de la época. Y después con el bigote, Leo se convirtió en un verdadero Hughes. Para las tomas donde aparece desnudo, se pasó siete horas y media en la sala de maquillaje.
P: ¿Y Usted? ¿Se da cuenta el respeto que inspira en aquellos que sueñan con dirigir cine?
R: Me siento con suerte de haber tenido una carrera donde la gente pueda resaltar una vieja película que pude haber filmado en los años setenta. Es un honor generar inspiración en otros directores. Y me pone contento porque cuando veo sus películas, soy yo el que se entusiasma.