El proyecto contempla un parque de diversiones, restaurantes y otras áreas.
El teleférico de Quito, cuya inauguración se había planteado para agosto del año pasado, se abrirá al público el 26 de abril próximo, pero de manera parcial.
Así lo explicó Galo Hidalgo, gerente general de Prostatus, empresa ejecutante de este megaproyecto, que representa una inversión de 30 millones de dólares.
Aunque con ocho meses de retraso, el próximo mes el público podrá llegar al sitio donde estará en pleno funcionamiento el teleférico.
Se trata de un sistema de transporte cable-carril, que consta de 18 cabinas con capacidad para seis pasajeros, cada una. Esos pequeños vehículos llegarán hasta el sector Cruz Loma (a 4.050 metros sobre el nivel del mar).
El próximo viernes se realizarán las pruebas de funcionamiento. También para la inauguración estarán listos los parqueaderos, el patio de comidas y los juegos electrónicos. Igualmente una pizzería y la pista de Go Karts.
En el sitio trabajan por turnos un total de 400 obreros tanto en los accesos al sitio (que aún no han sido adoquinados), como en la instalación de algunos juegos del parque de diversiones, el armado de la escalera eléctrica en la plaza artesanal, y de los acabados en el centro comercial que forma parte del proyecto en su conjunto.
Galo Valencia, inversionista nacional, presidente de la Pizzería El Leñador, que funcionará en el sitio, reconoció que el retraso le ha significado el congelamiento de su inversión, que ha sido de aproximadamente 200.000 dólares.
Considera que el proyecto es una gran iniciativa y tiene posibilidades muy positivas de rentabilidad a corto plazo.
Julio Tarré, vicepresidente de Seguros Equinoccial, empresa que participa como auspiciante, comentó que se trata de un parque que cambiará el concepto de diversión familiar de los quiteños y demás visitantes.
Aseguró que como auspiciante, el retraso no ha significado un problema, pues el contrato firmado es por dos años, desde la puesta en funcionamiento del parque.
Sobre el tema, Hidalgo explicó que se ampliaron los plazos para las otras etapas del proyecto. Por ejemplo, el parque de diversiones, que contará con juegos de última tecnología como el Ejection Seat o el Kamikaze, podría iniciar sus actividades en mayo, pero el plazo vence en diciembre del 2005. Los restaurantes funcionarán hasta junio de este año.
Explicó que la demora se produjo porque se cambió la dimensión de la propuesta. Al principio se la concibió tan solo como un teleférico, con atracciones sencillas.
Ahora es un megaproyecto que espera recibir cinco millones de visitantes al año, y que tendrá 30 tipos de atracciones distintas, de las cuales el teleférico es una más. También contribuyó al retardo el mal clima, dijo Hidalgo.
AÉREAS
LA INVERSIÓN
La inversión de 30 millones de dólares proviene, en su mayor parte de capital ecuatoriano. La banca local, especialmente el Banco del Pacífico, facilitó los créditos a los concesionarios.
CONCESIONARIOS
Entre los inversionistas está la empresa internacional Mirkpas, que maneja el parque de diversiones, y la franquicia de un restaurante de Juan Pablo Montoya, corredor de autos colombiano.
ALGUNOS COSTOS
Para entrar al parque de diversiones se deberá pagar un dólar. El costo del paseo en el teleférico está en estudio, posiblemente será de $ 3,50.