Una veintena de obreros trabaja desde la semana pasada en la instalación de las quince estaciones que integran el Vía Crucis del Corazón de Jesús, en el Cerro del Carmen.
Al mediodía de ayer se habían colocado trece de las esculturas, que representan las escenas de la pasión y muerte de Jesucristo en la cruz.
Las piezas, de 1,50 metros de alto por 2,50 metros de ancho, están elaboradas de resina y fibra de vidrio.
Los obreros Joan Campos y Robinson López se encargaron de subir, ayudados de una soga y dos cañas, las imágenes de las estaciones y de colocarlas sobre dos postes de madera, que se insertan en dos bases de acero.
Las últimas en instalarse fueron la nueve y diez. Y para hoy tienen previsto colocar la seis y la once, con lo que se completa el Vía Crucis.
Los demás obreros se dedicaron a terminar de instalar los pasamanos detrás del Cristo y a pintar los que están junto a las escalinatas.
Wilfrido Matamoros, gerente general de la fundación Guayaquil Siglo XXI, quien supervisaba la obra, dijo que en el descanso de las escalinatas se hará una plazoleta, similar a las del cerro Santa Ana.
Además, en la vivienda de Lola Paliz de Alarcón, situada en ese mismo descanso, se planea adecuar una tienda de artículos varios. La casa es sometida a reconstrucción en su base y fachada.
Matamoros indicó que después del 20 de marzo se entregará la obra para inaugurarla el Viernes Santo, con una romería y misa.
Los obreros también desarmaron ayer el quiosco ubicado al pie de las escalinatas, a fin de que la subida al Corazón de Jesús quede despejada.
Sus propietarios se reubicarán tres metros más atrás en un quiosco hexagonal, similar a los que se ubican en las afueras del parque Centenario.
La inversión de la obra, según Matamoros, es de 350.00 dólares. Esta se complementa con la readecuación de aceras y bordillos en el cerro.
La estación número 12 del Vía Crucis fue la primera que se colocó, hace dos meses.