Un nuevo sistema electrónico de sensor aparece en el mercado como una alternativa para reemplazar al torniquete de metal.
Se trata del Microkit I, un invento creado por David Rodríguez, alumno de la Universidad Politécnica Salesiana.
El equipo, de 1,40 metros de alto, funciona a base de sensores y detecta la entrada y salida de niños, adultos y objetos como mochilas o bolsos.
El Microkit I está conectado a un microcomputador que recepta la información y no permite, en caso de un corte de energía eléctrica, que se pierdan los datos.
Además puede soportar movimientos bruscos de calles no asfaltadas, alta temperatura y humedad.
Este sensor está valorado en 500 dólares e incluye la instalación y garantía por un año.
El último sensor que se presentó al público, el 8 de marzo pasado, fue El Pikero Ir 100, de la empresa Barrick, que se emplea en algunos buses de la cooperativa La Garzota, Las Orquídeas y Maranatha.