|
Otros datos reveladores: el 18% de las mujeres ecuatorianas inicia su vida sexual antes de cumplir los 18 años, el 23% forma su primera unión y el 20% da a luz su primer hijo.
¿Qué nos dice todo esto? Que se están derrumbando los viejos pilares de la conducta sexual de los jóvenes ecuatorianos y enfrentamos una nueva realidad. Si todo sigue así, en poco tiempo veremos crecer una generación de jóvenes desorientados que vinieron al mundo sin un hogar consolidado donde formarse.
Ante esto quedan dos opciones.
La primera, cerrar los ojos y consolarnos con la idea de que nuestros hijos estarán a salvo de cualquier desliz personal. De poco le servirá al país semejante manera de razonar y el problema de las niñas madres aumentará en forma exponencial.
La segunda, y más inteligente: discutir de una vez por todas con qué política poblacional se va a enfrentar un problema cuyas repercusiones futuras serán más catastróficas que la deuda externa o el déficit fiscal.
|