La iluminación es un complemento y un sustituto de la luz natural, además pone énfasis en los detalles decorativos. Como dice el diseñador Terence Conran en su libro La Casa: diseño e interiorismo: “planificar la iluminación requiere una cierta flexibilidad, un cierto margen para la decoración prevista y para el uso de los espacios”.
El Ing. Eduardo Viteri de la empresa Marriot dedicada al negocio de la iluminación desde hace 70 años, ofrece la siguiente guía sobre el tema:
- En una mesa de trabajo, la luz abundante de una lámpara halógena es indispensable para no forzar la vista.
- En una mesa de comedor se aconsejan luminarias colgantes complementadas con los candelabros de pared.
- Si al entrar a una habitación lo primero que percibe es la iluminación, o si mira de reojo hacia ella, quiere decir que la habitación está iluminada en exceso.
- Las lámparas colgantes proporcionan una buena luz. No siempre hay que escoger la que combine el estilo con la decoración de la habitación. Mucho más atrevido y audaz es seleccionar una que haga un contraste armónica con el área.
- Las lámparas de pie y de sobremesa son fuentes de luz secundaria en zonas específicas o para iluminar el material de lectura.
- Los spot de riel son idóneos para iluminar obras de arte.
- En los estudios se aconseja luz cálida, y si usa fluorescente los colores son el warm white o el cool white. Los focos halógenos ocasionan un consumo de energía mínimo y proporcionan una ambientación apropiada. (MF)