El inicio, este miércoles en Bagdad, de los trabajos del nuevo Parlamento iraquí con sus 275 legisladores es "un gran momento" y "una etapa en el proceso" hacia la democracia, declaró el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en una conferencia de prensa.
"Iraq vivió hoy una reunión de su Parlamento, un gran momento en un proceso hacia la elaboración de una Constitución, su ratificación y las elecciones", expresó el mandatario estadounidense.
"Es un momento de esperanza", añadió el gobernante al "felicitar a los iraquíes por su Parlamento", en comentarios previos a su conferencia de prensa.
Bush declaró que el jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, le había asegurado en una conversación telefónica que no había "cambiado su política" con relación a Irak.
"Hablé con Silvio Berlusconi (...) y él planteó la cuestión de las tropas italianas en Irak. Antes que nada, quería decirme que no había cambiado su política", expresó Bush.
Berlusconi le dijo también que "cualquier retirada de las tropas italianas de Irak "sería efectuada en consulta con los aliados y en función de la capacidad de los iraquíes de defenderse por sí mismos", añadió.
"Nuestras tropas volverán a casa cuando Irak sea capaz de defenderse por sí mismo. Y al hablar con otros aliados sobre este tema, pude constatar que están en la misma postura", expresó Bush.
Roma anunció el miércoles en un comunicado que Silvio Berlusconi había anunciado que deseaba comenzar la retirada de las tropas italianas de Irak "lo antes posible, si es posible, a partir de septiembre".
Sobre el dossier nuclear iraní, el presidente estadounidense repitió que estaba listo para trasmitirlo al Consejo de Seguridad de la ONU, si Teherán no renunciaba al enriquecimiento de uranio.
"La idea es que (el dossier) vaya al Consejo de Seguridad si ellos rechazan esta propuesta, pero yo espero que no lo hagan; espero que se den cuenta de que el mundo está claramente resuelto a impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear", dijo Bush.
"Mucha gente entiende que si los iraníes tuvieran un arma nuclear, esto generaría una inestabilidad increíble, lo que no sería nada bueno para la paz mundial", añadió.
Por otra parte, Bush propuso oficialmente a su actual secretario adjunto de Defensa, Paul Wolfowitz, como candidato a la presidencia del Banco Mundial, para suceder a James Wolfensohn, cuyo mandato llega a su fin en junio.
Bush subrayó asimismo que él no apoya la tortura, y afirmó haber recibido garantías de los países hacia los cuales Estados Unidos envía prisioneros, de que éstos no serían sometidos a torturas.
"Creemos que tenemos que defendernos, pero no apoyamos la tortura", dijo el presidente.