Los europeos son cada vez más intolerantes con los inmigrantes y uno de cada cinco desea que retornen a sus países de origen, reveló un estudio publicado ayer por el organismo observador del racismo de la Unión Europea (UE).
El estudio, basado en encuestas a la opinión pública en la UE entre 1997 y el 2003, encontró un aumento significativo de respaldo a la visión según la cual hay límites a la llamada sociedad multicultural.
También se registró un aumento significativo en la minoría que apoyó el regreso de los inmigrantes a sus países de origen, el 20%, dijo el estudio, sin dar datos sobre la escala de esos aumentos.
“La Unión Europea se enfrenta a la intolerancia y actitudes discriminatorias hacia las minorías e inmigrantes”, dijo Beate Winkler, jefe del Centro de Supervisión de Racismo y Xenofobia Europeo (EUMC), en una conferencia de prensa.
El análisis de los datos del Centro encontró que: el 60% de los primeros quince estados de la UE y el 42% de los diez países del este que se sumaron el año pasado creen que hay “límites para la sociedad multicultural”. Casi el 40% de la UE se opone a conceder los inmigrantes legales derechos civiles completos, otro 50% expresó “resistencia a los inmigrantes”.
El 58% observó una “amenaza étnica colectiva” por parte de los inmigrantes.