El gobierno español anunció ayer la flexibilización de los requisitos para regularizar a los extranjeros indocumentados que trabajan en el sector agrícola.
La modificación se refiere al periodo del contrato de trabajo que deben presentar los inmigrantes que estén sin papeles en España, que podrá ser inferior a los tres meses, siempre y cuando el empresario se comprometa a contratarlo el resto del tiempo hasta cubrir 90 días en el curso de un año, como mínimo.
El plazo inicial del contrato en ese sector era de tres meses como mínimo aunque podía ser repartido a lo largo del año. El anuncio fue efectuado por el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, en Toledo, como resultado de un acuerdo entre la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, y los agentes sociales, es decir, sindicatos y patronal.
Esta es la primera modificación que el gobierno introduce a los requisitos establecidos en el marco del proceso extraordinario de regularización que abrió el 7 de febrero y que cerrará “de forma inalterable” el 7 de mayo.
Este proceso excepcional permitirá que a lo sumo medio millón de extranjeros que están en España sin papeles obtengan un permiso de residencia y de trabajo. El propio Caldera calculó que unos 300.000 inmigrantes se acogerán finalmente a ese plan de regularización.