Es el mismo futbolista pícaro y alegre, tanto a la hora de entrenar como de jugar. Pero Armando Paredes confiesa no querer cometer en Emelec los mismos errores disciplinarios que en Barcelona.
Paredes será el encargado de generar fútbol en el medio sector eléctrico cuando visiten hoy al Aucas (que recupera a Augusto Poroso). Dice tomar con mayor responsabilidad esa función porque ha madurado como profesional.
"Acá me siento más centrado y tranquilo. No quiero cometer errores. Mi indisciplina en Barcelona se produjo por mi inexperiencia, por los conflictos que tuve y por la fama que me llegó tan rápido. Todo eso influyó", asegura.
Su tranquilidad en el equipo que dirige Carlos Torres Garcés se la atribuye al factor económico. "En Emelec estoy mejor remunerado que en Barcelona (no quiso decir cuánto gana). Además, estoy conforme con la confianza y el trato que me han dado".
Presente azul
Sin embargo, cuando se le pide una opinión sobre la crisis que actualmente vive su anterior club, en el rostro del volante azul se dibuja un inmensa tristeza. No pude ocultarla. Trata, pero no lo logra. "Me da pena lo que le pasa a mi ex equipo. A veces me dan ganas de ir allá, jugar y sacarlo adelante (a Barcelona).
"Desde la infancia soy un fiel fanático de ellos (los toreros)", confiesa. Aunque fue una de las figuras del clásico del Astillero (triunfó Emelec 0-3, el pasado domingo en el estadio Monumental), Paredes afirma que "fue un partido especial para mí. Solo quería jugar bien y que mi equipo gane y eso fue lo que sucedió".
El jugador se desentiende de los canarios y vuelve a la actualidad. "Ahora me toca vivir el presente y mi presente es Emelec. Quiero darle muchas alegrías porque sé lo que representa en el país", dijo.
Un poco violento
El volante vinceño aprovechó para restarle importancia al incidente que protagonizaron el miércoles anterior Torres Garcés y el golero argentino Marcelo Elízaga.
"A mi parecer el técnico se puso un poco violento. Él lo reconoció. Todos tenemos debilidades y días difíciles, pero hay que reconocer que como persona (Torres Garcés) es muy buena gente".
Paredes comentó que tiene una buena relación con los argentinos Marcos Mondaini y Luis Escalada (destaca "la humildad de ambos") con quienes mejor se entiende entre sus compañeros.
El futbolista termina con algo parecido a una promesa.
"Estaría encantado de volver a la selección, pero primero tengo que acoplarme en Emelec, al que quiero ayudar para que levante su nivel".