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La selección ecuatoriana se enfrenta al equipo alemán en uno de los primeros partidos del Mundial de Fútbol. Ecuador gana uno a cero y faltan apenas minutos para el pitazo final. Desde las graderías parecería que la mejor estrategia es replegarse y asegurar la defensa. Pero el equipo ecuatoriano arremete y patea por más goles. ¿Qué hace entonces la barra ecuatoriana? ¿Les grita “traidores” a nuestros jugadores? ¿Los acusa de nacionalistas anticuados? ¿Les exige que respeten las reglas y no jueguen sucio contra Alemania? Para nada. Los hinchas siguen alentando a la Tricolor, incluso los que creen que hubiese sido mejor una táctica defensiva. Si la estrategia del equipo es equivocada, más adelante deberemos exigirle cuentas al director técnico. Pero en estos minutos decisivos, la pelea es contra el equipo contrario y solo un traidor alentaría al bando enemigo.
¿Por qué entonces escucho tantas voces feroces contra el Gobierno que resolvió la caducidad del contrato con la Occidental?
Veamos los hechos:
- Según el contrato, la compañía necesitaba la autorización de Ecuador si quería transferir parte de sus acciones. Esa autorización no existió. La compañía asegura que sí informó lo que pensaba hacer pero que no recibió respuesta. En ese caso se podrá criticar la falta de cortesía de los ecuatorianos, pero la compañía incumplió su obligación, y según la letra y el espíritu del contrato, esa es causal para darlo por concluido.
- El contrato establece que si lo anterior llegase a ocurrir, las instalaciones de la empresa pasarán a manos del Estado. Para algunos es una sanción exagerada; puede ser, pero así dice el contrato y la Occidental y sus abogados no pusieron reparos cuando se lo firmó.
- La empresa argumenta que con esa transferencia de acciones, el Estado no perdió un centavo. Quizás, pero el contrato no exige pérdidas económicas para que se declare su caducidad.
- La Occidental dice, también, que el Estado no se puede quedar con sus instalaciones porque la Constitución prohíbe las confiscaciones. Pero cuando Interpol atrapa a un narcotraficante, el Estado se queda con sus bienes y nadie considera que eso atenta contra la Constitución.
- Los dueños del país han creado un sistema político por el cual ellos pueden enviar a la cárcel al presidente de turno interpretando la ley. ¿Qué habrían hecho los que ahora defienden a la Occidental si mañana los dueños del país metían en la cárcel al Presidente por no hacer lo que le manda la ley? ¿Hubieran salido a las calles a gritarles “traidores”, o se hubieran quedado calladitos, como hacen siempre que los dueños del país pisotean a otro?
Desde los graderíos nos pudo parecer a algunos que la mejor estrategia en el conflicto con la Occidental era replegarse al arco y darnos por satisfechos con un triunfo uno a cero. Pero el Gobierno escogió otro camino y quiere ganar tres a cero. La ley se lo permite y sus asesores consideran que esa diferencia de goles es decisiva. Veamos si lo consigue. Por el momento, Petroecuador no ha demostrado demasiada solvencia para encarar esa decisión, y para colmo el equipo contrario amenaza con arrebatarnos las preferencias arancelarias que nos ganamos combatiendo el narcotráfico. Pero las compañías petroleras siempre juegan sucio, así que en eso no hay novedad. Por tanto, seguiré gritando a favor de la Tricolor, sin dar demasiada importancia a los que gritan y vociferan para que la Occidental nos golee. |