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Edición del DOMINGO 11 de Junio del 2006 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Comer sin control
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Terapia grupal

Texto: Sheyla Mosquera

El tratamiento de los comedores compulsivos está enfocado a resolver aquello que origina que coman de más.

Ana es una mujer exitosa, altamente creativa y tenía 28 años hace una década cuando comía compulsivamente. Su afán por alimentarse sin control surgía en las noches cuando regresaba a su casa después de haber tenido algún problema en su trabajo, con su novio o algún familiar, entre otros.
 
Ella estaba consciente de que le hacía daño comer a cada rato, por eso optó por mantener vacío el refrigerador. Sin embargo, no podía contener las ganas de devorar algún alimento, por lo que no le quedaba más que salir a altas horas de la noche o de madrugada a comprar galletas, panes o colas.
 
Según la médica nutricionista Mariuxi Egas Miraglia,  Ana le comentó que su peso normal era de 120 libras, pero cuando empezó a comer compulsivamente aumentó a 200; es decir, demasiado para sus 1,63 m de estatura. Incluso, en su desesperación por lucir con menos peso se había sometido a varias cirugías plásticas para reducir su grasa abdominal, pero después de un tiempo regresaba al estado anterior, porque volvía a comer.

Sin embargo, con el tratamiento psiquiátrico y nutricional al que se sometió con los profesionales, Ana pudo controlar su apetito, regresar a su peso inicial y, sobre todo, estabilizar su vida.
 
Trastorno alimentario
Para la mayoría de las personas, comer hasta cinco veces al día es normal, pero no cuando se exceden en las cantidades y lo hacen a cada rato sin poder controlarse, dice Egas. Eso significa que son comedores compulsivos y que pertenecen al grupo de los trastornos de conducta alimentaria no específica incluida en el Manual Estadístico Diagnóstico de las Enfermedades Mentales. DSM IV (APA 1994).
 
En realidad, no es difícil reconocer a los afectados porque siempre tienen cerca algo que comer y porque generalmente ganan mucho peso hasta sufrir de obesidad severa. Se diferencian de los pacientes anoréxicos, que dejan de comer, y de los bulímicos, cuyos afectados sí comen, porque no se provocan el vómito, no toman laxantes y tampoco  hacen ejercicios, como un mecanismo de compensación. 
 
Además, los comedores compulsivos padecen mayoritariamente de problemas de ansiedad, tensión y estrés, por lo tanto comen más allá de la saciedad y llegan a sentir que están llenos, pero no pueden parar.

Se debe, según la psiquiatra Victoria Valdez de Vuibert, porque se les afecta la serotonina, un neurotransmisor (mensajero químico liberado por las neuronas) que ocupa un rol primordial en la regulación del hambre y la saciedad.
 
Pero, ¿qué alimentos prefieren los comedores compulsivos? Definitivamente, “los muy energéticos como los dulces, galletas con relleno, chocolates o bebidas dulces, entre otros, porque de alguna manera les producen una sensación de tranquilidad y bienestar, que se relaciona con la serotonina”, dice la nutricionista.
 
El problema mayor surge cuando esas calorías de más se van acumulando en el tejido graso y producen un desbalance metabólico que conducirá a la larga a una obesidad; por ende, el comedor compulsivo podría sufrir de problemas cardiacos, cálculos en la vesícula, hipertensión o diabetes (azúcar en la sangre), entre otros. 
 
No se sienten cómodos
La psiquiatra asegura que las personas que comen en exceso no se sienten cómodas haciéndolo todo el tiempo, pero no lo pueden evitar. Tampoco les agrada notar que han subido de peso, y después de un tiempo su estética se convierte en un verdadero problema, porque su autoestima baja, no se sienten seguras, ni atractivas y, sobre todo, tienden a aislarse.
 
A un comedor compulsivo le resulta difícil no poder controlarse a la hora de ver un alimento, por los problemas emocionales que lo han llevado a desarrollar este comportamiento. Por ejemplo, es alguien que come porque está triste, alegre o furioso. Y a pesar de que siempre siente ansiedad, detrás de esta existe una relación patológica de sus emociones con la alimentación.
 
No hay curas mágicas
Como el apetito que sienten los comedores compulsivos es más bien producto de una ansiedad constante, es en este punto que se debe trabajar para tener éxito en el tratamiento. “Lo importante es que los pacientes entiendan el mensaje de que deben aprender a comer saludablemente y que no existen “curas mágicas”.

Según la doctora Egas, el psiquiatra es el medio para generar el balance biológico que se ha visto alterado en el paciente mediante el uso de fármacos a nivel de los neurotransmisores, al mismo tiempo en que el comedor compulsivo es sometido a un proceso de reeducación nutricional.

La reeducación consiste primero en realizar un diagnóstico de cuáles son los patrones anormales que se encuentran presentes en el comedor compulsivo. Luego se irá introduciendo el esquema de alimentación equilibrado y adecuado que deberá seguir hasta que lo aprenda y aplique diariamente. Asimismo, tendrá que realizar alguna actividad física que se acomode a su realidad.

Valdez afirma que el tratamiento para un comedor compulsivo no es corto, porque consiste en lograr que cambie en su comportamiento interno, en su actitud hacia sí mismo, hacia su vida; y muchas veces en el rol que ha desempeñado en su familia. “Si la persona acepta que necesita ayuda y sigue las indicaciones del equipo de especialistas que lo trata es muy difícil que recaiga”. 


Agenda médica

Charla taller de RCP (Resucitación Cardio Pulmonar) y prevención de enfermedades cardiovascular y urogenital.  Organiza el departamento de Servicios al Paciente del Hospital Clínica Kennedy. Disertarán médicos de EKO Móvil y el clínico intensivista Ángel Zambrano.
Lugar: Auditorio Julio Lama Yapsi, 4º piso.
Fechas: 15 y 16 de junio. A las 18h00.
Informes:  (04) 9228-9303.

Se dictarán charlas en el auditorio del Hospital Clínica Alcívar sobre osteporosis, complicaciones a corto plazo de la diabetes, importancia de dosis bajas en TRH y transposición de los grandes vasos en cardiología pediátrica. Disertarán los
médicos José González, Diana Fonseca, Rodolfo Rodríguez Carrión y Simón Duque.  
Fecha: 13 y 14 de junio.
Informes: (04) 2580-030 ext. 222.

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