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| 56.200 soldados iraquíes y de EE.UU. en Bagdad |
Ofensiva contra Al Qaeda |
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| BAGDAD.- La explosión de un coche bomba en el norte de Bagdad provocó la muerte de un hombre y heridas graves a un adolescente, ambos iraquíes. La violencia continuó en Iraq pese al operativo iniciado ayer por la coalición. | | |
| Junio 15, 2006
BAGDAD | REUTERS-AFP
Pese al operativo, los choques armados y los atentados con carros bomba no pararon.
Un gigantesco operativo con la participación de 56.200 agentes, contra la red Al Qaeda y para brindar seguridad a Bagdad, fue ordenado ayer por el primer ministro de Iraq, Nuri al Maliki.
Sin embargo esto no detuvo los enfrentamientos armados ni los atentados.
Ayer, en el norte de Bagdad, un coche bomba que tenía por objetivo a una patrulla de la policía mató a dos personas e hirió a siete. Otras ocho personas fallecieron en varios actos violentos en Iraq.
Al Maliki ofreció también una rama de olivo a los rebeldes sunitas que quieren unirse al proceso político, en una estrategia conjunta para distender la violencia.
La ofensiva fue anunciada en Washington por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien exhortó a los líderes mundiales a respaldar al nuevo gobierno iraquí, afirmando que de los aproximadamente 13.000 millones de dólares aprobados en la conferencia de donantes de Madrid, han llegado a Iraq unos 3.000 millones.
Apoyados por tanques y vehículos blindados, 26.000 soldados y 23.000 policías iraquíes respaldados por 7.200 soldados de la coalición liderada por EE.UU. se desplegaron en Bagdad, estableciendo puntos de seguridad y patrullando las calles de la capital.
Los controles de identidad y registro de vehículos provocaron embotellamientos de tránsito.
Con siete millones de habitantes, Bagdad ha sido escenario de secuestros y ataques con coches bomba casi a diario, pero operaciones similares en el pasado fracasaron en su intento de detener el derramamiento de sangre.
Bush dijo ayer a al Maliki, un día después de su sorpresiva visita a Bagdad, que el futuro de Iraq estaba en sus manos y que confiaba en que cumpliría con su labor.
El primer ministro iraquí, quien la semana pasada superó un conflicto entre los chiitas y árabes sunitas de la coalición para designar a los cargos de Interior y Defensa del gabinete, está bajo presión para reducir la violencia que ha empujado a Iraq hasta el borde de la guerra civil.
Las esperanzas de avances recibieron un empuje con la muerte del líder de Al Qaeda en Iraq, Abu Musab al Zarqawi, la semana pasada. Sin embargo, Bush sostuvo que sería poco realista esperar que pronto haya "cero violencia".
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