Esta área cacaotera, importante por
su extensión sembrada y por su alta productividad, demanda atención.
Por iniciativa del técnico Marat Rodríguez, la instalación de materiales promisorios de cacao nacional en el Valle de Portoviejo se dio hace 17 años.
Esta idea, tachada de locura por la precaria infraestructura de riego en ese tiempo, forjó el mejor jardín clonal por los rendimientos agronómicos y económicos que tiene el país en la estación La Teodomira, de donde el Instituto Autónomo de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) obtiene material sexual para la propagación y distribución de plantas y mazorcas híbridas de cacao tipo nacional, requeridas por inversionistas agrícolas locales y de otras provincias del Litoral que si saben del valor comercial del cacao fino y de aroma. En Manabí se cultivan alrededor de 101 mil hectáreas de cacao solo o asociado con otras especies.
Áreas ideales
Observan Marat Rodríguez Moreira y Oswaldo Zambrano, ambos funcionarios del Iniap y responsables de este rubro en la Estación Experimental de Portoviejo, que los suelos considerados adecuados para cacao son especialmente los de los valles del sistema de riego de Poza Honda y Carrizal Chone y de aquellas áreas de influencia.
Indican que la condición climática seca neutraliza la principal limitación del cultivo en otras zonas, la presencia de enfermedades como la Escoba de bruja y Monillia.
En principio, se instalaron plantaciones con una mezcla de híbridos de cacao recomendados por el Instituto.
En la actualidad la Estación posee 30 hectáreas de cacao híbrido comercial nacional fino de aroma, dentro de su plan de autofinanciamiento que le generará no menos de $ 60 mil por año a partir del 2008.
En los últimos 15 años, el Iniap en la Estación ha entregado más de 200 mil plantas de seis híbridos recomendados para zonas de trópico seco y alrededor de 10 mil mazorcas para planes de multiplicación. Además ha transferido el paquete tecnológico para el manejo de plantaciones, especialmente con riego suplementario.
Asimismo, mediante convenio con la empresa Carrizal Chone S.A., la Agencia de cooperación alemana GTZ y las organizaciones de productores ejecutan, desde noviembre del 2004, el proyecto ‘Producción orgánica y comercialización de cacao fino de aroma en el Sistema Carrizal Chone’, con el objetivo de mejorar la productividad y calidad del grano para su comercialización en mercados alternativos como el orgánico.
Así, compradores de Suiza y Francia pagan el quintal de grano seco y limpio por encima de los $ 75 en las fincas.
Han capacitado a los miembros de dos asociaciones y obtenido la certificación para 160 fincas cacaoteras, la construcción e implementación de un centro de acopio en la ciudad de Calceta e identificaron un comprador en Europa y en unos días despacharán su segundo cargamento.
Agentes relacionados con la comercialización interna de la pepa de oro manifestaron que subsiste la resistencia a establecer la diferenciación de valor entre el cacao fino de aroma y el corriente vigente en el mercado internacional, tarea que anunció apoyar la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao a través de su boletín de precios.