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Edición del DOMINGO 18 de Junio del 2006 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Rodney Goodwin el poder está en el corazón
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Texto: María Teresa Noboa de Bonilla / para La Revista

Estoy frente a un hombre que caracteriza el arquetipo del ejecutivo de éxito. Nítidamente vestido, zapatos impecablemente lustrados, sonrisa abierta, evidencia buenas maneras, luce relax, descomplicado, no hay apremios ni aires de importancia.

Con un cordial, pero firme apretón de manos se inicia el diálogo. Accede con fina cortesía a los requerimientos del fotógrafo. 

Llegó a Ecuador para impartir una conferencia sobre prosperidad, a la que asistieron en Guayaquil más de 1.200 empresarios de todo fuste y visión.

Su notable experiencia en el alto y ancho mundo de los negocios le permite abordar un tema de interés general:  “Cómo ser más productivo y lograr prosperidad”. Esto me resulta como el atractivo aperitivo de un gran banquete, que seguro vendrá.

Rodney Goodwin habla con fluidez el español, aunque nació en Inglaterra; ha recorrido 140 países en cuatro continentes y su ejercicio como asesor de negocios lo ha llevado a trabajar con distintos productos, desde insumos y maquinarias para  la agricultura, pasando por la industria farmacéutica, equipos para construcción y desarrollo vial hasta petróleo, sin contar todavía con el más alto cargo que logró en HSBC (Hong Kong and Shangai Banking Corporation), miembro de honor de esa corporación bancaria transnacional. 

Además, es presidente de la Federación Interamericana Empresarial en EE.UU, entidad que en Ecuador lidera Joyce Higgins de Ginatta. Llegó al cargo de Director Ejecutivo del Equator Bank, entidad miembro del Shangai Banking Corporation, que opera en Sudáfrica, Angola, Ghana, Mozambique y Uganda.  Anteriormente, Goodwin, fue presidente de P.I.C. (Peabody Internacional Corporation) y miembro del consorcio Fortune 500.

Pregunta: ¿De qué manera puede  contribuir con el desarrollo de los empresarios ecuatorianos?
Respuesta: Estamos estableciendo una red, a través de la  Federación Interamericana Empresarial (FIE), para lograr que los empresarios puedan tener mejor acceso a las conexiones de comercio, de sur a norte y viceversa.  Con apenas cuatro años de haberse formado, esta es una federación que facilita negocios.  Se ha detectado que los pequeños y medianos empresarios requieren  de una conexión entre países vecinos, sobre todo, entre  Estados Unidos y Canadá.  Les hace falta la posibilidad de tener acceso a otros empresarios que buscan u ofrecen productos.

P: ¿Es fácil para los empresarios de la región, y particularmente de Ecuador, establecer nexos comerciales con sus iguales de EE.UU. o Canadá?
R: Es extremadamente difícil encontrar su contraparte o alguien que pueda canalizar su producto, por eso estamos viabilizando esta red de contactos para que los empresarios ecuatorianos puedan encontrar mejores oportunidades de negocios o  un socio comercial.  Aspiramos  a que al ingresar al website de la FIE (www.siepymes.com) se encuentre la información necesaria en sus correspondientes áreas de trabajo.

P: ¿Existe una vía rápida para el éxito empresarial?
R: El tema debe ser abordado de  manera  diferente.  Hay que hacer una digresión de la parte de negocios y de la parte humana. 

P: ¿Cuál es la característica del empresario actual?
R: El empresario de hoy sabe que el mundo es complicadísimo, sabe que tiene que ser extremadamente competitivo en cuanto a calidad y precio.

P: ¿Conocen los empresarios ecuatorianos la forma de establecer un nexo comercial con sus similares norteamericanos?
R: Muchas veces no. Hay que saber la metodología, ser puntual, conocer su producto a fondo, para que cualquier pregunta que le hagan no lo llegue a desestabilizar,  sobre todo, hablar con confianza, confianza de sí mismo. 

P: ¿Esto nos hace ganadores?
R: En Estados Unidos la perspectiva es la realidad.  Cuando se ingresa a la sala de conferencias con una imagen de confianza se da buen impacto al empresario norteamericano.  No importa que vaya del país más pequeño o que vaya a vender madera o chocolates, y aumenta el impacto si el negociante sabe inglés. Los ecuatorianos son muy buena gente de corazón, pero a veces llegan con cierto pesimismo, con falta de autoestima…

P: Sé que por sentido de caballerosidad no hará ningún señalamiento negativo de los empresarios ecuatorianos, pero sin  ánimo de ofender ¿cómo se percibe la verdadera condición de los hombres de negocios de Ecuador?
R: Hay muchos celos, hay pesimismo, no saben cómo trabajar con la competencia, a diferencia de los Estados Unidos.  Allá la competencia es buena para los negocios, aquí se ve claramente la preocupación y sienten a la competencia como algo a lo que se tiene que eliminar, y eliminarla a toda costa; esto puede generar corrupción, mentiras, mucha intriga,  y parecería que la falta de leyes que protejan un producto tiene al empresario ecuatoriano muy angustiado, con preocupaciones y eso lo lleva a estar siempre estresado.

P: ¿Qué se puede hacer para que nuestros empresarios sean triunfadores, tengan buen impacto y no vivan estresados?
R: Por mis viajes alrededor del mundo puedo decir que mucha gente no trabaja desde el corazón.  La clave radica en el corazón.

P: ¿Resulta extraño escuchar a un hombre como usted hablando del corazón?
R: La experiencia me ha enseñado que si uno no cree en sí mismo, si no tenemos confianza y no podemos vendernos a sí mismo, no va a tener mucho éxito en los negocios y lo que hay que aprender es que esto no nace en la cabeza, nace en el corazón.  No conocerse bien se refleja en los negocios; conocerse bien implica que los empresarios, de cualquier parte del mundo, dejen de ser tan cerebrales y tener una radiografía de su propio ser y conocerse tan bien para sentirse en su verdadera piel.

P: ¿Cuál es el camino para llegar a conocerse a sí mismo?
R: La programación que tenemos desde el nacimiento es que todos están en contra de todos y hay mucho que temer.  Lo cierto es que a lo único que hay que temer es al temor.  Tenemos que desecharlo, y en vez de partir de ese principio negativo hay que hacer acopio de todo lo positivo; siempre que se antepongan las buenas acciones que nacen desde el corazón se puede ir adelante, con confianza, conociéndose a sí mismo, no hay que preocuparse de quienes nos quieran atacar, ellos van a caer pronto. 

P: ¿Se puede establecer un método para erradicar esos miedos? A la competencia empresarial, a ser desplazado por una ejecutiva mujer, o la funcionaria que teme por la presencia de otra mujer en su misma área de trabajo…
R: Mi experiencia me dice que no hay nada más poderoso que el amor.  En el caso de las mujeres es igual, debe trabajar desde el corazón y no desde la cabeza; felizmente con la mujer es mucho más fácil, por su sensibilidad.  En el caso de los hombres, hay más ego.  La mujer empresaria o ejecutiva no debe temer si es que está trabajando desde su corazón, en vez de llegar a intrigar o manipular, juzgar o criticar, todo aquello negativo debe volcarlo a lo positivo y mirar primero a su interior.

P: ¿Le resultó fácil llegar a esta conclusión?
R: Fue un proceso de meditación, de un encuentro conmigo mismo, de un encuentro con mis guías espirituales. Parecería que en el mundo oficinístico no hay cabida para lo espiritual.  La imagen que se tiene de un empresario es la de una persona rígida, fría, distante, en ocasiones displicente… Debemos buscar el balance, lo ideal es la meditación, la búsqueda de su propio yo, pero nadie puede hacer nada si el interesado no lo pide, ninguna entidad puede interferir en las acciones del ser humano, por eso se dice que el primer trabajo es consigo mismo, es el trabajo
interior.

P: Esas entidades de las que usted habla ¿son los ángeles guardianes?
R: Todos sabemos que los ángeles existen, no podemos seguir pensando que solamente existe el mundo físico.  Al ingresar al campo de la meditación, que es un nivel alterado de conciencia, cosa que jamás me hubiese imaginado, logré descubrir a mis guías, son ellos los que vienen a acompañarnos, ellos están ahí para ayudarnos.

P: ¿Podría establecer diferencias o similitudes entre los empresarios de oriente y los de occidente?
R: En occidente no nos centramos en los detalles como lo hacen en oriente.

P: Frente a este panorama, ¿qué posibilidades tienen los empresarios ecuatorianos en negociaciones si se establece el Tratado de Libre Comercio?
R: Todas, porque justamente estamos trabajando para abrir el camino de realización empresarial.  La creación de la página web es el primer paso, pero la gran fuerza la tienen los pequeños y medianos empresarios que deseen romper cadenas, los productos que se elaboran en Ecuador tienen tanta calidad como los de cualquier otro país, solamente hay que saber presentarlos.  No hay un país más rico en biodiversidad que Ecuador, la riqueza que aquí se encuentra no está explotada en el exterior.  Hay que trabajar fuerte para esto.  El TLC es una oportunidad de desarrollo para ésta y las futuras generaciones.

Es tiempo de partir. Difícil resumir de manera sucinta en un trabajo periodístico de este género  los cuarenta años de experiencia de este hombre, que como lo dice su apellido, ha traído “buen viento” a Ecuador.


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