La justicia argentina revocó ayer el beneficio de prisión domiciliaria al ex jefe policial Miguel Etchecolatz, quien debe purgar ahora en una prisión una condena por crímenes cometidos durante la última dictadura militar (1976-83).
El ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, de 77 años, es enjuiciado desde el pasado martes por secuestro, torturas y presunto homicidio de seis personas desaparecidas.
Es el primer juicio contra un ex represor tras la anulación por el Congreso Nacional de las leyes de amnistía en el 2003 y declaradas inconstitucionales en el 2005 por la Corte Suprema, lo que posibilitó la reapertura de cientos de causas por crímenes y violaciones a los derechos humanos.
Etchecolatz había sido sentenciado a 23 años de prisión por violaciones a los derechos humanos en un juicio anterior, pero la condena quedó sin efecto al ser beneficiado por las leyes de Punto Final (1986) y Obediencia Debida (1987).