Se sorprendió a los ciudadanos alojados en un motel y se inició instrucción fiscal a dos implicados.
Fueron retenidas 56 personas la noche del jueves pasado en un motel ubicado en las calles Machala y Capitán Nájera desde donde, según la Policía, pretendían salir para la costa y seguir la ruta clandestina hacia Estados Unidos.
Los retenidos, entre ellos ocho menores de edad, oriundos de Azuay, Cañar, Loja y Morona Santiago, además de dos peruanos, permanecían alojados en el motel Cotopaxi y fueron sorprendidos por miembros de la policía liderados por el fiscal de turno Antonio Gagliardo.
Gagliardo indicó que al llegar al lugar encontraron al ciudadano Milton Moreano cuando ingresaba a nueve personas en el interior de un vehículo Ford Explorer de placas GKS-878. “Él (Moreano) adujo que era un taxi amigo, pero un taxi amigo no usa un Ford Explorer y es un señor que hasta tiene una hacienda de banano y, de lo que hemos hablado con los migrantes, ninguno de ellos lo conocía, entonces era parte de la organización”, refirió.
Se detuvo e inició instrucción fiscal a Moreano y Carlos Candelario Herrera, administrador del motel, quien “conocía cuáles eran los migrantes y sabía de un individuo que había pedido días antes una reservación para 80 personas, aunque solo se encontraron a 56”, según Gagliardo.
“Estas fueron solo retenidas para obtener más información sobre los coyotes”, aclaró el fiscal.
Las 56 personas rindieron ayer sus versiones en la Policía Judicial y se preveía su liberación en la tarde.
Juan Carlos Contreras, de 24 años, comentó que este era su segundo intento por viajar a Estados Unidos. En agosto del año pasado fue detenido cuando cruzaba la frontera a territorio norteamericano.
Agregó que su hermano en EE.UU. hizo el contacto desde allá y le dijo que vaya al motel Cotopaxi hace dos días. La cantidad a pagar por el viaje era de 9.500 dólares, aunque negó conocer si se dio algún adelanto. “Lo volveré a intentar”, aseguró.
A Jorge Luis Puya, oriundo de Cañar, su esposa le arregló el viaje desde EE.UU. “Ella debía enviar dinero a los coyotes al llegar a Guatemala a través de Western Union”, contó, pero dijo no saber cuál fue la cantidad pactada para el traslado.