Los dirigentes republicanos de la Cámara de Representantes programaron el jueves pasado cinco nuevas audiencias sobre inmigración y señalaron que esperaban enviar al presidente estadounidense, George W. Bush, una nueva iniciativa de ley inmigratoria antes del 2007.
Para muchos republicanos, así como para algunos demócratas que son muy cuidadosos con la opinión pública durante un año electoral, la mejor manera de conseguir avances es dar seguimiento a una legislación aprobada en el Senado sin provisiones que ofrecería un camino al estatus legal de millones de inmigrantes indocumentados que viven en EE.UU.
Las comisiones de la Cámara de Representantes encabezadas por los republicanos llevaron a cabo dos audiencias en el Congreso, una para considerar si los no ciudadanos deben votar en los comicios y la otra para analizar la vigilancia que realiza el Departamento del Trabajo sobre quienes laboran en áreas de alta tecnología en Estados Unidos con visas temporales.
Otra audiencia sobre sistemas de inteligencia y seguridad fronteriza fue programada para el próximo miércoles en Washington.
Asimismo se programaron audiencias para el 5 de julio en San Diego y el 7 de julio en Laredo, Texas, bajo el título Vulnerabilidad de las fronteras y terrorismo internacional, entre otras.