Decenas y hasta cientos de miles de dólares pasan por sus manos mensualmente. Pero su salario es de $ 170 a $ 220. Son los cajeros de los bancos.
Jóvenes recién graduados de bachiller o de hasta 26 años, estudiantes de alguna carrera comercial, con un alto nivel cultural. De buena presencia. Estas cualidades alcanzan para ganar lo básico, pues entran a las instituciones sin experiencia.
En los bancos consultados, Pacífico y Bolivariano son tercerizados hace tres o cuatro años, y no pertenecen a la nómina (una de las razones fue la alta rotación). Al Pacífico ingresan por la empresa Polan.
Empleados de planta visitan sus casas para confirmar dónde viven y en qué condiciones. Luego de una capacitación previa, dan la cara detrás de la ventanilla.
La jornada de recibir y dar dinero sin parar, a un cliente tras otro, termina con hacer las cuentas. Un momento de tensión llamado arqueo de caja. Si los números que arroja la computadora no coinciden con el dinero de la caja, si falta dinero –sobre todo– tienen un gran problema.
Cajeros cuentan, sin dar sus nombres, porque tienen prohibido hablar de su trabajo, que el descuadre de centavos o de pocos dólares pasa, “pero el banco no pierde”. Ellos deben cubrir de su bolsillo el faltante.
En algunas entidades hay un tope y si el empleado acumula en todo su tiempo de labores $ 300 de faltante, a más de asumirlos queda fuera del trabajo. En otras instituciones, cuando faltan un par de miles de dólares, aunque sea por un error, también deben pagarlo.
Pese a ese estrés diario, el puesto llama la atención de las jóvenes, más que todo, que quieren laborar hasta saber qué estudian, si se casan, o encuentran otro puesto. O simplemente porque es el primero que sale.
En cambio, algunas de sus supervisoras dicen que lo que los atrae es la oportunidad de ganar experiencia porque en otros puestos, como asistentes contables, auxiliares y demás, no escogen a novatos, así que el banco les da la oportunidad de ser cajeros como una profesión temporal, pero que también sirve para hacer carrera si el joven aprende rápido. Así, una chica con seis meses pudo ascender a supervisora porque manejaba a la perfección la caja chica, cuentas internacionales, cambio de monedas... Su sueldo subió $ 100 más.
170 DÓLARES
es el sueldo básico de un cajero bancario. Lo máximo que llegan a ganar es $ 220.