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| Peloteros ruidosos |
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Vivo desde hace 22 años en la Cooperativa Unión de Bananeros del Guasmo Sur, de la parroquia Ximena de Guayaquil, donde funciona una cancha deportiva que altera la paz de los moradores.
Detrás del arco norte de la citada cancha existe una malla metálica, que al golpe de los balones que patean los jugadores de lunes a domingo hasta las 22h00, todo el día fastidian causando un estruendo similar a un trueno.
Además, cuando los balones traspasan el perímetro de las instalaciones, caen en los techos de zinc o en los cerramientos de las viviendas del sector, y luego esos jugadores se acercan a reclamarlos con frases insultantes, sin respetar a mujeres o demás personas que se encuentran en el interior de sus viviendas descansando.
Mi esposa se encuentra muy quebrantada de salud con hipertensión arterial, y no consigue reposar debido a la bulla continua, pues no hay una regulación de tiempo limitado para usar esa cancha.
Si los parques y ciertos lugares de la ciudad los cierran a las 18h00, ¿por qué no se hace lo mismo con canchas como estas?
Se puso la denuncia del caso al Municipio, pero no se ha dado solución al problema.
Hipólito Pazmiño Guayaquil |
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| El derecho a vivir |
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La píldora del día siguiente es un atentado contra el derecho a la existencia de la especie humana.
Las guerras mundiales del siglo pasado casi exterminan a la raza humana.
En la actualidad, en cambio, la píldora del día siguiente es un arma de destrucción masiva, puede asesinar a millones de seres humanos en forma silenciosa, pues en su primera etapa de vida, los embriones humanos vivos no pueden defenderse y evitar su destrucción.
El respeto a los derechos humanos que promueven los países libres y democráticos, el derecho a existir que tiene la especie humana, es la única defensa que los hombres poseemos para garantizar nuestra existencia, la paz, y la convivencia civilizada. Digamos no al aborto, sí a la vida.
Rodrigo Páez Jorquera Guayaquil |
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| Libros para niños |
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Tuve la oportunidad de visitar la reciente exposición de libros en las instalaciones del moderno Palacio de Cristal, y luego de apreciar mil y otras novedades, no puedo menos que decir que fue una experiencia tonificante, porque concuerdo que se dio un paso adelante de una ciudad bien administrada, lo que no es decir nada nuevo.
Pero confieso que salí con un pesar por una pequeña pero importante compra que hice. Me fui pensando y he llegado a la conclusión de que en nuestra ciudad, en nuestra patria, no existen programas para estimular la lectura en el niño.
Me refiero al niño de la primera infancia, de 2 a 4 años de vida, período en que necesita literatura fantasiosa con más láminas que letras, letras que serán leídas por padres amorosos y preocupados de que sus hijos graben en su retina, mente, oídos y almas, sensaciones que dormirán hasta el día en que lleguen a la escuela y cual mariposas aladas buscarán, por sí mismos los secretos que encierran las palabras.
Digo esto porque adquirí unos cuentos infantiles que no han perdido actualidad, en una edición muy buena, ideal para leérselos a una nieta de 2 años y medio y al costo de noventa centavos de dólar cada uno.
No me parecieron caros para mi bolsillo, pero me afligí cuando pensé en aquellos padres para quienes noventa centavos puede significar el valor del transporte para ir a su casa.
Que un libro de cocina, o de Vargas Llosa, o de Coelho, tengan los precios que tienen, se justifican y nunca duele pagarlos; pero qué lindo sería que los libros para estimular el amor por la lectura en el niño, estuvieren al alcance de los padres más pobres y modestos del Ecuador.
Lástima que los niños de 2 a 5 años no votan, por eso solo reciben besos de los candidatos.
Dr. Eduardo Vargas Tobar Guayaquil |
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| Nos cortaron las palmeras |
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El 17 de julio en la ciudadela Albonor, la empresa Interagua, sin notificación previa, cortó tres palmeras que fueron plantadas en la vereda de mi domicilio y que tardaron 10 años en crecer.
Eso, a más de considerarlo un atentado a mi familia, demuestra total desinterés respecto a las diferentes formadas de vida y sobre todo pone en evidencia una deplorable política de conservación del medio ambiente. No es mi interés detener el avance de las obras que se hacen en la ciudad y menos en la ciudadela en la que vivo, pero si las plantas estaban mal ubicadas o no permitían iniciar los trabajos adecuados, la alternativa racional era de informar primero y darnos la oportunidad en un plazo, aunque este sea mínimo, de colocarlas en un lugar que no afecte a la colectividad. Es terriblemente impactante pensar que lo que fue un ser vivo hasta esa mañana, se convirtió por la tarde en basura en un solar baldío.
No conozco si las leyes amparan estos actos impropios, pero lo que sí sé es que existe una diferencia entre ley y justicia. No espero respuesta de Interagua, porque no existe discurso de “progreso” que pueda justificar este acto de violencia, pero lo que sí espero es que asuman una nueva política que sea transmitida a sus empleados claramente, ya que ellos solo reciben órdenes.
Gabriel Castro Guayaquil |
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| Esperando obras |
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Son cientos de obras de la ciudad que se hacen e inauguran en fiestas cívicas o fechas importantes. Trabajan incansablemente y el pueblo propio o extraño aplaude tal labor.
¡Cómo que no llega la obra!, pronunciarán autoridades, si a todos los estamos atendiendo. Y el morador de ciertas zonas contesta: efectivamente, señores, pero solo una vía de acceso para que circulen grandes camiones de productos que hacen grandes negocios con los moradores de estos sitios, que por necesidad y no poder salir a los centros de expendio, por ley se compra en las tiendas aunque a precios altos; y el resto de los senderos que pomposamente están inscritos en cada esquina como pasajes, paseos, callejón, siguen llenos de agua putrefacta (porque no hay alcantarillado), lodo, y polvo.
¿Ejemplo?: Cooperativas, Unión Paz y Progreso, El Cerro, Mapasingue Este (a menos de dos kilómetros del Teatro de Arte y Cultura, y de Urdesa). Veinticinco años estamos asentados en estos sectores, como los que estamos al pie del cerro de Mapasingue Este, Primer callejón 16 D, Tercer callejón D, Pasaje 38 B, atrás del mercado San Francisco de Asís.
Luis Roberto Martínez Andrade Guayaquil |
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| La Exposición de Las Peñas |
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Cuarenta años atrás, solo por un día, apareció La Exposición de Las Peñas con poco ruido, con contados expositores, con escasas obras, con un sorprendido público; pero eso sí, al frente de ella gentes dueñas de un objetivo fundamental: ir con el arte a las grandes masas, buscarla en las calles, a enfrentarlas con él y hermanarlas con él, contarles que el arte es de todos, no de unos privilegiados; tal vez, ni de los mismos artistas.
Comandaban el movimiento, creadores que lo amaban por encima de todas las cosas, lo cual constaba en su decálogo. Eran “los mejores de los buenos”. Recordamos a Alfredo Palacio, Alba Calderón, Rafael Ribas, César Andrade Faini, Yela Loffredo, Segundo Espinel, Bella Amada, y algunos a los que la bruma del tiempo arrincona; a periodistas como Jorge Suárez, entre otros, que acompañaron ese despertar del que Yela no se ha desprendido con tenacidad, energía y abnegación. En nuestra memoria aparece uno de sus más fieles y capaces colaboradores, el escultor Alberto Cadena. En cambio, esta vez, contamos con la presencia de Lucho Gómez Albán, también escultor, principal exponente de su arte entre nosotros.
Nosotros hemos escoltado aquel despertar durante esos 40 años, a veces esforzados y difíciles cada 25 de julio, mientras la Asociación Cultural las Peñas defendía su objetivo sin dar marcha en contrario, plasmándolo con firmeza para que la exposición se convirtiera en el momento mayor del 25 de julio, Día de Guayaquil, precisamente en el sitio donde la ciudad emergió y en el que, poco a poco, han ido refugiándose su sabor, rostro, identidad, en la actualidad olvidados.
El prestigio ganado en 40 años consecutivos por la Exposición de Las Peñas, ha convocado a cientos de expositores de aquí y de afuera. Esto constituye un verdadero desafío para la Asociación Cultural Las Peñas, enfrentarse con trabajos que deseaban hablar por intermedio de sus pinturas y esculturas, de acuerdo a su talento, postura y vocación. Sabían sus principales que lo que vale es lo que permanece, y lo que trató siempre fue mantener incólume su objetivo y conseguir que el ser humano común tome el arte como uno de sus “alimentos terrestres”, y que él tenga la última palabra de opinión. La Asociación Cultural las Peñas tenía muy en cuenta que ella era por primera vez un enlace con las mayorías y así actuó, con altura y generosidad.
Ríos de gente invaden Las Peñas el 25 de julio, y el 40º aniversario de esta querida institución porteña es una prueba más de su decisión, empeño de proyectar sus ideales y grabarlos en todos, de insuflarle más vida, autenticidad, y recordar que los pueblos sin distinción alguna, a través de la cultura, y el arte en particular, no es solo esfera de la vida espiritual, sino del conjunto de las relaciones humanas y sociales.
Luis Martínez Moreno Guayaquil |
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| Salud para todos |
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Para que funcione un sistema de salud de 13 millones de ecuatorianos con: consultas y medicinas gratis, sin colas, odontología, seguro de accidente y contra incendio, funeral, hospitalización y enfermedades catastróficas (trasplantes, sida, cáncer, etcétera) hay que hacer lo siguiente:
Suspender inmediatamente el programa de autogestión del Ministerio de Salud para todos los hospitales y centros de salud del país, la atención vuelve a ser gratis. Evaluar cuánto cuesta la suspensión y financiarla con un impuesto del 10% a las llamadas de celulares, se podría recaudar alrededor de $ 100 millones cada año; afiliar automáticamente a todos los ecuatorianos al IESS (100%) con sus cédulas de identidad, los que no estén afiliados, para ser atendidos con el programa de derivación a centro de salud gubernamental y entidades de salud privados a través de precios predeterminados. Se abrirán pequeñas oficinas del IESS en clínicas particulares, y centros médicos de medicina privada y pública para el control. Esta atención se financiaría aumentando el 5% del salario de los afiliados que hoy aportan, y 5% de lo correspondiente al patrono, obteniéndose alrededor de $ 500 millones cada año. Igualmente podría gestionarse un convenio de gobierno a gobierno con Estados Unidos, España e Italia para trasladar al Seguro Social de Ecuador un aumento del 5% de aportes del IESS en cada país del emigrante ecuatoriano, para destinarlo al programa y obtener hasta $ 400 millones cada año (total: alrededor de $ 1.000 millones).
Con los ingresos arriba indicados se organizaría un sistema nacional digital con software especializado de telemedicina para áreas rurales, conectados con hospitales especializados públicos y privados, manejando las historias clínicas con claves personales. El IESS deberá contratar un operador administrativo con experiencia internacional para organizar y ejecutar el programa de derivación a centros de salud públicos y privados en todo el país, estructurando un esquema que permita participar a los municipios y consejos provinciales del Ecuador. Este sistema se puede instalar inmediatamente, permitiendo el regreso de miles de médicos ecuatorianos que trabajan en el exterior.
Ing. Elec. Juan Francisco Pérez M. Guayaquil |
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| ¡No nos hacen descuentos! |
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Pongo en conocimiento de las autoridades pertinentes del irrespeto que se comete con los adultos mayores (tercera edad) en el cumplimiento de la rebaja del 50% en el valor de los espectáculos.
Por ejemplo, con respecto a un reciente espectáculo cuyos precios oscilaban entre 50, 15, y 5 dólares, pedí dos boletos de tribuna (15 dólares) y procedí a cancelar con 7,50 dólares cada una, pero la señorita encargada me comunicó que tenía orden de no hacer ningún descuento, por lo que finalmente pagué, pero dos señoras muy mayores que estaban a nuestro lado tuvieron que regresarse, pues no tenían el dinero suficiente para adquirir las entradas sin rebaja alguna.
Es hora de que las leyes se respeten. No debemos mirar indiferentes las actitudes de ciertos empresarios que no se compadecen con la situación económica que atraviesa el pueblo quien necesita distracción. Hago esta propuesta con la esperanza de que llegue al conocimiento del Alcalde que ha demostrado su intención de que exista orden y respeto a los ancianos.
Alicia Jijón de Sánchez Guayaquil |
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