Hace ochenta años, en las colonias de viviendas proyectadas por Ernst May se creó la cocina de Fráncfort. Concebida por una vanguardista arquitecta vienesa, esta cocina se convertiría en el origen de la moderna, pensada para las reducidas familias de trabajadores en las que la mujer también laboraba fuera del hogar y disponía de poco tiempo para preparar los alimentos.
Pero esta cocina pequeña, que constaba de un estrecho pasillo central rodeado por un frente de armarios y otro de aparatos, se convirtió también en un modelo aceptado por las mujeres de la burguesía. De este modo, la cocina de Fráncfort, que carecía de mesa y solamente disponía de superficies de trabajo, se convirtió en el modelo que, durante mucho tiempo, han adoptado tanto los usuarios como los arquitectos, diseñadores y fabricantes. Estaba separada del espacio vital de la casa y solo era para "preparar las comidas". Pero se fue simplificando cada vez más y se podía mantener limpia fácilmente gracias a los frentes lisos de sus armarios.
Evolución
K-BIS (Chicago-2006) es el evento de la industria de cocinas y baños más importante en el mundo para comerciantes, contratistas, diseñadores, arquitectos, vendedores y todos aquellos interesados en esta industria. K-BIS nos muestra la exhibición de más de 900 compañías y la exposición de más de 40.000 profesionales con sus productos y diseños.
Un paseo virtual por las instalaciones de esta gran feria me permitió analizar los conceptos, innovaciones y tendencias en la construcción del ambiente más frecuentado del hogar.
La cocina es una de las áreas preferidas del diseño moderno y esto se hace notorio desde cada módulo de almacenaje o desde cada uno de los elementos que la componen, los cuales están siempre impregnados de conceptos vanguardistas.
El interiorismo de cocinas evita el amoblamiento excesivo y desordenado, usando una gran diversidad de herrajes y materiales que nos dan soluciones insuperables para ahorrar espacio, facilitar la limpieza y ganar en comodidad.
Los diseños vanguardistas permiten que cada actividad se lleve a cabo con un mínimo de movimientos, evitando recorridos innecesarios. El desarrollo del diseño de cocina depende en gran manera del espacio y de los elementos o volúmenes incluidos en él, y está fundamentado en la filosofía de que, al igual que un delicioso plato requiere de buenos ingredientes, un diseño de mobiliario de cocina debe tener, además de una distribución funcional, los herrajes necesarios para optimizar ese espacio.
La tendencia más sobresaliente en texturas para cocinas es el granito y acero inoxidable, materiales que crean zonas preparadas para un trabajo intenso y en donde la higiene es la necesidad número uno en la lista de quienes desarrollan estos proyectos.
Otro material que destaca en gabinetes es el cristal, el cual puede ser opaco o texturizado, y puede colocarse en las puertas de los gabinetes de columna para permitir visualizar su enorme capacidad sin necesidad de abrir sus puertas. El acero y el cristal combinan perfectamente con cualquier color de gabinetes.
Al elegir el mobiliario que manifestará nuestro especial gusto en la cocina debemos considerar, en el caso de estilos audaces, enchapes de diferentes maderas y tonalidades grises o colores neutros para aplicarlos en cubiertas, puertas, e incluso en las paredes y el piso, con el objeto de lograr la uniformidad en los acabados y crear una atmósfera envolvente con un estilo definido.
Conocer la dieta de los habitantes de la cocina que se diseña da la gran ventaja de poder elegir los herrajes necesarios para el almacenamiento de cada uno de los alimentos, destinando lugares "especiales" para cada cosa.
El proceso de preparación de la comida es la antesala del placer de consumir y experimentar los sabores que dan el mar y la tierra.
Estos hábitos de alimentación nos demuestran que el atractivo de la cocina no solo reside en el exterior. Los herrajes y accesorios para los cajones y alacenas, asociados a la perfecta ubicación de los utensilios, equipan nuestras cocinas y proporcionan al usuario la facilidad de procesar los alimentos de manera eficiente. Un buen ejemplo de ello son los separadores cilíndricos que permiten guardar platos y bandejas de diferentes formas y tamaños. Si agregamos a estos contenedores un sistema con suave frenado al cerrar, el contenido no se desplazará y asegurará un buen cuidado de los elementos de trabajo.
Ahora es posible almacenar botellas de gran tamaño u ollas en un solo cajón, ya que la tecnología en mecanismos permite a los diseñadores dibujar en los planos de cocina enormes cajones de extracción total de hasta 73 centímetros de profundidad, aplicando la ergonomía en cada elemento.
El interés en las nuevas tendencias de diseño de cocinas es incorporar paisajes, luz y otros ambientes a la misma. Con este criterio podríamos concluir diciendo que la belleza de nuestra cocina debe ser el motivo suficiente que nos impulse a hacer de cada minuto que permanecemos ahí un tiempo de placer al alma y en donde cada actividad realizada nos emocione por lo bello de un espacio que posee detalles más que satisfactorios para nuestra hambre y sed de estética y eficiencia.
Fotografías tomadas de expositores de la feria Kitchen & Bath (K-BIS), que se celebró en abril del 2006, en Chicago (EE.UU.)
http://www.kbis.com