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Edición del DOMINGO 20 de Agosto del 2006 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Desexualizarse ¿mucho, poquito o nada?
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Texto: Sheyla Mosquera

El mundo actual hace que las personas tengan más acceso a información de tipo sexual y el asimilarla adecuadamente dependerá del aprendizaje que se reciba en el hogar.

Si preguntan a los padres o abuelos que vivieron en las décadas del cincuenta, sesenta o setenta con seguridad dirán que antes todo en la vida era más sano. En la televisión predominaban las películas románticas y apasionadas, sin tanta violencia o sexo. Y en la radio se escuchaban novelas rosas que captaban la atención.

Los niños de ese tiempo eran más ingenuos y obedientes; sobre todo, tenían claro que su principal obligación era estudiar. Pero ahora ellos están cambiando debido al entorno que les toca vivir.

Según la psicóloga Rosita Sánchez Laserna, se vive en una época en que dentro de lo que se llama estar "in"  se encuentra toda clase de desbordamientos. Las soluciones rápidas, dar rienda suelta a satisfacer los sentidos y a una búsqueda desenfrenada de placeres, están "a pedir de boca".

"El sexo, obviamente, ocupa un primer lugar en esta "nueva ola". Si bien es cierto se ha desmitificado y hablar de este ya no es un tabú, también es verdad que la sociedad se está encaminando al otro extremo. Antes, porque no se hablaba al respecto y todo era pecado, por lo tanto, el secreto y el silencio era la ley que imperaba; y hoy porque en la prensa, radio, televisión, internet y cualquier medio publicitario o reunión social, se incita al sexo y al erotismo.

"Esa es la realidad. Algunos padres para ser aceptados por sus hijos se vuelven permisivos, porque creen que "no están en nada" o porque son de "la vieja guardia, retrógrados, mojigatos y cursis". Sin embargo, otros temen que sus hijos fracasen y procuran no darles tanta libertad.
"Los jóvenes están inundados de información y publicidad hacia lo sexual. Por eso inician a edades más tempranas las prácticas sexuales y como consecuencia aumentan los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual, más el desequilibrio psíquico y emocional que esto representa, por su falta de madurez", dice Sánchez.

La socióloga Bertha Cuenca de Jaramillo indica que hoy por ser el sexo el marketing-boom del momento es vital concienciar a la juventud. Hay que enseñarles a pensar y razonar antes de actuar, pero desde niños. A no tener miedo a acercarse a sus padres a la hora de querer información sobre su sexualidad; así estarán aptos para desempeñarse con responsabilidad cuando sean adultos.

Destape mundial
Los niños y jóvenes siempre estarán expuestos, en cualquier parte del mundo, a escuchar o ver escenas de sexo, complementado con música provocativa, pero dependerá de los progenitores o de quienes los cuidan, enseñarles esa información con valores.

Hay padres que no desaprueban que sus hijos se vistan enseñando más de la cuenta. Desde hace un buen tiempo los pantalones a la cadera permiten mostrar más abajo del ombligo, pero eso no hace que su comportamiento no sea apropiado. Otros, en cambio, no están de acuerdo y piensan que deben ser más recatados.

En ambos casos, son opiniones que hay que respetar, porque lo que para unos es bueno, para otros no lo es.

Según Sánchez, las mujeres, más que los hombres, son observadas como objeto sexual para despertar sensualidad y placer. Por eso cada día se muestra más, se provoca más y es frecuente que para promocionar una nueva marca o producto se utilice a estas personas para llamar la atención.

Sin embargo, el creativo publicitario Darío Castro asegura que utilizar a una mujer sensual en un comercial no es parte del concepto, sino únicamente un adorno; es decir, parte del escenario. Si es temporada de playa lo que se muestra es diversión y eso le gusta a la gente. Incluso todo se vende alrededor de esa imagen. Por ejemplo, los artistas cada vez procuran ser más sexys. Shakira aseguró sus caderas y Jennifer López sus glúteos.

"El único objetivo de los artistas que exponen parte de su cuerpo es invertir para obtener utilidades y que estas sean cada vez mayores. Además, si el rating es mayor, esto motiva a los financistas a invertir más", expresa Cuenca.

Esas escenas o comentarios publicitarios se quedan grabados en la mente y forman parte del convivir diario, pues lo ven normal. Tanto que algunas personas se divierten al escuchar o leer este tipo de información. Además, en una conversación entre amigos casi siempre se oyen palabras de doble sentido, porque encuentran una manera fácil de resultar agradable.

¿Cómo bajar el tono erótico?
No a todas las personas les agrada ver en televisión escenas donde se muestran destapes exagerados, tampoco comparten la idea de tener que escuchar en una reunión palabras de doble sentido, por eso creen que hay que desexualizarse; es decir, no pensar siempre en sexo.

Carmen tiene 35 años, es soltera y desea mantenerse en el anonimato. A ella no le agradan los comentarios sexuales porque le parecen demasiado íntimos, cree que solo deben compartirse en pareja. Pero no en grupo, a pesar de que sean amigos.

"Es verdad que la sexualidad es parte de nuestra vida, pero no es necesario presentarla de manera tan explícita y libre. Considero positivo el compartir solo ciertas experiencias siempre y cuando no sean muy personales y el fin sea aprender y formarnos", afirma.

Respecto a las escenas televisivas o del cine es más complicado aislarse de ellas, asegura, porque hasta cierto punto hay que tolerarlas.
"Es lamentable que este boom de la "aparente correcta imagen sexual" que debemos vivir llegue a los niños y que ellos crezcan acostumbrándose a ver y oír situaciones donde el sexo algunas veces es tomado a la ligera y en otras como una actividad grupal, mas no una relación normal de pareja", indica Carmen.

Carlos, soltero, de 34 años, opina al respecto. Confiesa que cuando ve películas para adultos en televisión por cable le provoca salir a tener relaciones sexuales, le ha sucedido algunas veces, por lo que está convencido de que las imágenes con alto contenido erótico influyen en la conducta sexual. Así que cuando tenga hijos intentará controlar el contenido de los mensajes audiovisuales para que no caigan en una sexualidad irresponsable.

El sexólogo Germánico Zambrano señala que hay el riesgo de que ocurra una saturación del estímulo erótico al ser expuestos de la forma en que se da, tanto es así que para muchos jóvenes estas escenas visuales ya no generan excitación y deben recurrir a la pornografía "dura" (escenas de violencia, sexo en grupo u otras perversiones). Esto hace que ellos ya no se sientan satisfechos con lo tradicional.

Como respuesta a la sobresaturación ha surgido un movimiento importante de personas que renuncian a su sexualidad y forman parejas llamadas asexuales, donde el aspecto erótico no tiene importancia o definitivamente está  anulado. Geri Rich Jones, cantante y fundadora de la Sociedad Asexual Americana, es una de ellas.

"En lugar de llegar al extremo de renunciar a la sexualidad esta debe ser incorporada dentro del proceso de maduración como ser humano y en la estructuración del vínculo afectivo erótico durante el enamoramiento, noviazgo y la vida de pareja. Pues la salud mental no puede entenderse si en la esfera sexual hay una negación de este aspecto o se lo vive de  manera promiscua e irresponsable", señala Zambrano.


¿Cómo detener el desenfreno sexual sin caer en extremos?
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