Soy un profesional que padece de mucha depresión porque me separé de mi esposa. El error que cometí de muchacho fue prestarle mucha atención a mis amigos con los cuales me iba a fiestas dejándola en casa. Quería tener un tiempo de diversión como lo hacen la mayoría de los jóvenes, porque siempre me he dedicado a estudiar. Pero ahora he cambiado y quiero regresar con ella. Sin embargo, tengo miedo de que no quiera porque es una chica muy caprichosa y orgullosa. ¿Cómo puedo reconquistarla y demostrarle que he cambiado?
N.N.,
Guayaquil
Definitivamente hay que disfrutar al máximo la época de solteros, de manera sana, porque en el momento de contraer matrimonio, ya no se puede pensar por uno mismo, sino en función de la relación de pareja, dejando bien en claro que ninguno es propiedad del otro y que cada quien tiene su propia individualidad.
Para resolver su problema, invite a dialogar a su pareja porque si ella realmente lo ama y quiere solucionarlo, accederá por más orgullosa y caprichosa que sea. Una vez que se dé la conversación, mantenga un perfil bajo. Esto es, deje su propio orgullo a un lado y háblele con absoluta sinceridad y honestidad, ya que las mujeres son muy perceptivas y si ella siente que usted le está diciendo la verdad es muy probable que le dé una nueva oportunidad; y si esta se da, dependerá de usted mismo el demostrarle a su esposa el interés que tiene hacia ella y la relación. Así, progresivamente irá reconquistándola de nuevo, ganándose su confianza y cariño. Si a través del diálogo no logran acuerdos comunes que beneficien a ambos, deberá proponerle la ayuda de un psicólogo clínico especializado en terapia de pareja, quien podrá orientarlos de tal manera que puedan tomar una decisión que contribuya a resolver el conflicto que están viviendo.
Christian Betancourt Navarrete,
Psicólogo clínico.
Tlfs: (04)244-4195/ (09)756-5964
Después del matrimonio se engordó
Soy una mujer de 30 años. Desde los 19 comencé a engordar a raíz de mi matrimonio. Luego de cuatro años me divorcié porque mi esposo me engañó con otra mujer. Desde entonces he subido excesivamente de peso. Necesito que me ayuden a bajar esas libras de más, mi profesión y mi trabajo me lo exigen, pero no sé cómo hacerlo. He hecho un sinnúmero de dietas, he tomado pastillas y luego de dos meses he vuelto a subir el doble del peso que tenía. Mis padres quieren que me ponga el bypass gástrico y no sé si sea lo más recomendable puesto que soy una comedora compulsiva y siempre tengo ansiedad. Tampoco sé si con la cirugía se me quitarán la ansiedad y las ganas de comer. Quiero ser una mujer normal.
N.N.,
Machala
Usted es una mujer joven de 30 años que padece desde hace once problemas de alimentación. Al inicio desencadenados por un cambio de vida (matrimonio), luego por una situación traumática (divorcio). Que se ha visto expuesta al síndrome del Yoyo, porque sube y baja de peso con esquemas rápidos que no puede mantener y que le pueden estar causando daños sistémicos (en todo el cuerpo). Ahora solicita ayuda porque su profesión así lo demanda. Yo diría que, sobre todo, para poder mejorar su calidad de vida, lo cual es muy importante. Se describe como una "comedora compulsiva". Le pregunto, ¿cuando come no puede parar a pesar de sentirse "llena"?, ¿esta conducta se presenta más de tres días por semana y se ha manifestado por un periodo mayor a seis meses? Si la respuesta es sí, entonces tal vez estamos hablando de "comer compulsivo". Mi recomendación es la siguiente: consulte con un psiquiatra, que es quien mejor podrá evaluar su esfera emocional y confirmar el diagnóstico de "comedora compulsiva" y además es quien podrá determinar si su condición emocional (por la ansiedad que refiere) le permite calificar para que usted sea candidata al bypass gástrico o cualquiera de las otras opciones que existen en la cirugía bariátrica. Si calificara sería necesario iniciar una evaluación clínica y un nuevo periodo de "dieta" con un seguimiento nutricional cercano, antes de la cirugía. Por lo que verá, la decisión del bypass debe ser determinada por un equipo multidisciplinario (psiquiatra, clínico, nutricionista, cirujano). Solo con la cirugía no se le quitará la ansiedad, usted requiere un tratamiento integral, multidisciplinario. Por ello es necesario que use la ruta que le he sugerido. Si tiene más inquietudes no dude en consultármelas por correo electrónico.
Dra. Mariuxi Egas Miraglia,
Médica nutricionista.
Telf.: (04) 244-6779
Calambres en las pantorrillas
Quiero saber por qué razón me dan calambres, de manera frecuente, en cualquiera de mis pantorrillas durante las mañanas mientras estoy en la cama. Trabajo la mayor parte del tiempo sentada escribiendo, pero me levanto de vez en cuando para estar en actividad. Además, no sé si me duelen los huesos o los músculos. Pero he notado que cuando suelo tocarme por el área de la muñeca o el codo siento dolor. También me traquean los huesos, especialmente de los brazos, como si les faltara aceite. Tengo 42 años.
N.N.
Guayaquil
Los dolores en las articulaciones asociados a crujidos de los huesos podría ser la forma de presentación de una enfermedad denominada artrosis, que suele aparecer a partir de los 40 a 45 años. Es importante anotar que no todo crujido óseo es sinónimo de enfermedad, este en la mayoría de las veces es normal y no debe ser tomado en cuenta. Cuando una persona presenta dolor de una articulación asociado a inflamación y crujido eso es más importante. En cuanto a los calambres que usted menciona parecerían estar vinculados a un síndrome varicoso y no parecen tener relación con los dolores articulares.
Dr. Carlos Ríos Acosta,
Reumatólogo.
Telf.: (04) 223-2400
Estómago no resiste la leche entera
Soy una joven de 20 años que tiene un embarazo de 13 semanas y cuando tomo leche, especialmente entera, mi estómago no lo resiste, pues me dan fuertes dolores.
Trato de sustituirla por yogur pero de todos modos creo que la cantidad que consumo no se suficiente. Quisiera saber qué dosis de suplemento que contenga calcio puedo tomar para que no le cause daño a mi bebé o qué otros alimentos son fuente de este mineral.
N.N.,
Guayaquil
Lo que posiblemente a usted le está ocurriendo es debido a que durante el primer trimestre del embarazo especialmente, se produce por efecto hormonal, una alteración en la mucosa gástrica intestinal, que se manifiesta por náuseas y vómitos, que tienden a desaparecer pasado dicho periodo. Si no ha tenido antes de la gestación una intolerancia a la lactosa de la leche, lo más probable es que sea este el motivo. El calcio que se encuentra especialmente en la leche es importantísimo, entre otros minerales y vitaminas para que los niños dentro del útero puedan tener huesos fuertes, por lo tanto el acelerado crecimiento fetal requiere de importantes cantidades de calcio y cuando son inadecuadas el bebé lo extraerá de los huesos de la madre para cubrir sus necesidades, ocasionándole debilidad ósea (osteoporosis). Por lo tanto, una madre debe ingerir durante el embarazo y periodo de lactancia 1.200 mgr cada día. En el feto, el calcio es vital también para el desarrollo de la musculatura, el corazón y los nervios, la coagulación sanguínea y las actividades enzimáticas y posterior al nacimiento, el desarrollo de dientes fuertes. En una investigación reciente, la ingesta de calcio en la madre ayuda a prevenir la enfermedad hipertensiva del embarazo (preeclampsia) y con ello muchas complicaciones obstétricas y neonatales que se puedan presentar. Para aquellas mujeres que como usted no toleran tomar leche entera, podría tomarla como bien lo está haciendo en forma de yogur, como también queso o requesón. Puede esconderse en sopas, guisos, panes, cereales o postres; esto es especialmente fácil cuando se usa leche descremada en polvo. Una paciente que prefiera tomar leche líquida, que no es su caso, podrá duplicar su contenido de calcio añadiéndole un 1/3 de taza de leche descremada en polvo. Para aquellas pacientes que no toleran o no desean ingerir productos lácteos, el calcio también puede obtenerse de otros alimentos. Para las que no puedan estar seguras de ingerir suficiente calcio con su dieta (como por ejemplo, vegetarianas o las que sufren intolerancia a la lactosa) podría ser recomendable tomar un suplemento de calcio que contenga la dosis diaria ya indicada.
Dr. Fausto Padilla Guevara
Gineco-Obstetra-Cirujano Oncólogo.
Telf.: (04) 228-4188 / (09)940-9740