El embajador colombiano en Quito, Carlos Holguín, culpó este viernes a la guerrilla de las FARC por la explosión de una granada que hirió a tres personas, incluida una niña, en territorio ecuatoriano, acción que motivó una "enérgica protesta" por parte de Ecuador.
El diplomático aseguró que el incidente, en el que también fue afectada una empresa de transporte, no se produjo por "una mala intención o voluntad premeditada de Colombia".
"El origen de esta situación, como ha pasado en ocasiones anteriores, es una acción terrorista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)", sostuvo Holguín a la salida del despacho del canciller ecuatoriano, Francisco Carrión, donde recibió la carta de protesta.
Holguín explicó que al momento del estallido "el Ejército colombiano estaba respondiendo un ataque rebelde a la base de Teteyé, en el departamento de Putumayo... Pero era imposible que desde el punto de tiro donde estaba el Ejército llegara el proyectil a la vivienda del sector ecuatoriano", enfatizó.
En su misiva, Ecuador "solicitó al gobierno colombiano explicaciones, reparaciones y la adopción de prontas medidas que eviten que hechos que se originan en territorio de Colombia afecten la vida y bienes de ciudadanos Ecuador", señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores.