El temor a que el ex jefe paramilitar divulgue secretos de narcotráfico a EE.UU. indujo a sus colegas a matarlo.
Carlos Castaño, el más emblemático e influyente jefe de los paramilitares de Colombia, murió en el 2004 por autoría de su propio hermano, Vicente, aseguró el pasado jueves la Fiscalía colombiana que ordenó detener a los presuntos responsables del crimen.
La Fiscalía deduce que Vicente Castaño le ordenó a Jesús Roldán Mono de Leche (quien ayer se entregó a la policía) matar a Carlos Castaño, dijo el fiscal Mario Iguarán.
Sin embargo, el vicefiscal Jorge Otálora indicó a EL UNIVERSO que aún no se verifica la muerte del desaparecido ex líder paramilitar.
Hasta ayer tres personas rindieron indagatoria y mencionaron el asesinato de Castaño, quien desapareció tras una incursión armada a la hacienda en que se hallaba, donde murieron tres escoltas, aunque aún no se tiene la prueba precisa, que es el cuerpo. Según las pesquisas, el cadáver fue quemado tras el crimen.
Otálora dijo que dos detenidos indicaron que los cuerpos están en una fosa común, donde se identifica el de Castaño.
Carlos Castaño, quien junto con su otro hermano Fidel (también desaparecido en forma extraña) armó un ejército contra la guerrilla, abrió un diálogo con el gobierno. Antes de desaparecer dijo que lo suspendía por diferencias con jefes de las AUC.
Según la Fiscalía, Vicente Castaño ordenó el crimen con la venia de más "paras" por temor a que delate sus acciones de narcotráfico a EE.UU.