Líbano se opone al despliegue de tropas de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) en su frontera con Siria, declaró este viernes el ministro libanés de la Información, Jazi Aridi.
"Sólo el ejército libanés está a cargo del control de la frontera con Siria y no se desplegarán efectivos de la FINUL en la zona. Esas son las intenciones de Israel y Estados Unidos, pero Líbano no recibe órdenes de nadie, ni de Estados Unidos, ni de Israel, ni de Siria, ni de Irán", dijo.
"El gobierno libanés sólo pidió una ayuda técnica para controlar su frontera con Siria, y Alemania prometió que pondrá recursos a nuestra disposición", agregó Aridi sin más precisión.
Siria amenazó el miércoles con cerrar su frontera con Líbano si la FINUL toma posiciones en ella. El presidente sirio, Bacha Al Assad, dijo que consideraría tal despliegue como un acto "hostil" hacia su país.
La resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que puso fin a las hostilidades entre el Hezbolá libanés e Israel, pide al "gobierno libanés asegurar sus fronteras (...) para impedir la entrada a Líbano sin consentimiento de armas" y "pide a la FINUL (...) dar asistencia al gobierno libanés si éste así lo pide".
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, condiciona el levantamiento del bloqueo aéreo y marítimo que mantiene sobre Líbano al despliegue de una fuerza internacional en la frontera entre Líbano y Siria y en el aeropuerto de Beirut para, según dijo, para terminar con la transferencia de armas al Hezbolá.