La tecnología cuadrada y pesada que ha sido el estándar televisivo durante más de 60 años, se dirige al basurero de la historia con mucha mayor rapidez de lo que nadie se hubiera imaginado.
Este año se ha reducido drásticamente el numero de modelos de televisores en Estados Unidos que utilizan tubos de vidrio de rayos catódicos para producir una imagen. Para el próximo año se fabricarán aún menos televisores de este tipo y menos tiendas los venderán.
“Una vez pasada la Navidad habrán terminado los días del televisor de tubos”, dijo Geoff Shavey, comprador de televisores para la cadena de tiendas de descuento Costco. “En un año ya no lo venderemos”.
Costco y otras tiendas venden cada vez más televisores planos de pantalla ancha de plasma y de cristal líquido.
Las compañías de electrónica de consumo también quieren abandonar el negocio de la televisión de tubos, en parte porque los márgenes de ganancia se han reducido mucho.
“El fin de la televisión de tubos se acelera mucho más rápidamente de lo que muchos esperábamos”, dijo Randy Waynick, vicepresidente ejecutivo de Sony Electronics. La compañía, que ofrecía diez modelos con tubo de rayos catódicos hace dos años, reducirá esa cifra a dos el próximo año, ambos de pantalla ancha.
Aunque los márgenes de ganancias fueran grandes, los televisores de tubos serían inadecuados para un mercado que quiere pantallas cada vez más grandes.
Aunque en otro tiempo se fabricaron televisores de este tipo de hasta 101 centímetros de esquina a esquina, las unidades eran del tamaño de un elefante bebé, y a veces pesaban cientos de kilos.
Panasonic va a abandonar por completo el negocio de los televisores de tubo. Hace un año, la compañía ofrecía 30 modelos en Estados Unidos; ahora vende sólo uno, un aparato análogo de 51 centímetros. “Este año será el último para los televisores de tubo de Panasonic”, dijo Andrew Nelkin, vicepresidente de Panasonic.
“Como tecnología, está en proceso de desaparecer del mercado”, dijo Sean Wargo, director de análisis de la industria para la Asociación de Electrónica de Consumo de Estados Unidos.
El dominio de los televisores de pantalla plana señala otro cambio crucial para la industria televisiva: el paso de pantallas más o menos cuadradas a las rectangulares.
La inmensa mayoría de los televisores planos se construye en una forma de pantalla ancha, con lo que las películas pueden ocupar toda o casi toda la pantalla.
Cada vez se producen más series televisivas para este formato y los consumidores están más y más acostumbrados a ver programas de esta manera, dicen los ejecutivos de la electrónica. “Una pantalla ancha proporciona una imagen mucho más impresionante”, aseguró Shavey.