Todo el mundo sabe que el petróleo es una mina de oro. Pero un nuevo grupo de grandes negocios ahora descubre que podría haber una ganancia aún mayor en un líquido más común y corriente: el agua.
"Se tienen poblaciones urbanas de rápido crecimiento, mayor contaminación y una necesidad de enfrentar esas cosas de manera significativa", comentó Ian Barbour, gerente general de la unidad Water Solutions de Dow Chemical. "Por supuesto, ahora invertimos de manera considerable en el negocio del agua".
La mayoría de los analistas espera que el mercado del agua en Estados Unidos tenga un valor de por lo menos 150 mil millones de dólares para 2010. Y podría llegar a ese nivel aún más pronto. Ciudades áridas como Los Ángeles y Phoenix ya batallan con la escasez esporádica de agua. El agua de Nueva York -antes elogiada por su pureza- se vuelve turbia, y la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles dice que las tuberías y otras partes del decrépito sistema de agua en Estados Unidos están en malas condiciones.
Globalmente, los problemas del agua son aún más inmediatos. Muchos expertos calculan que el equipo y los servicios relacionados con el agua ya constituyen un mercado global de 400 mil millones de dólares.
"El agua es una impulsora del crecimiento hasta donde alcanza la vista", manifestó Deane M. Dray, quien analiza muchas compañías de agua para Goldman Sachs.
Muchos otros están de acuerdo. En julio, GE Energy Financial Services anunció su primera inversión en agua: 18 millones de dólares en una planta de recuperación de aguas residuales en Atlanta. Alex Urquhart, presidente de la unidad, dijo que quería tener mil millones de dólares en activos de agua en poco tiempo. Los ejecutivos industriales de General Electric tienen aspiraciones aún mayores. En los últimos años, GE ha comprado cuatro compañías de agua: Betz Dearborn en 2001, luego Osmonics, Ionics y, en fecha más reciente, Zenon Environmental Systems, que fabrica membranas de ultrafiltración.
"Nuestro portafolio de agua ahora abarca toda la gama de tecnologías que los clientes industriales, el gobierno chino o la autoridad municipal del agua de Nueva York podrían necesitar", aseguró Jeff Garwood, presidente de GE Water and Process Technologies.
Siemens, el conglomerado alemán cuyas unidades frecuentemente compiten con GE, hace la misma afirmación. Compró US Filter por casi mil millones de dólares en 2004, y desde entonces ha adquirido seis compañías más pequeñas.
"No hay una plataforma de tratamiento de agua para la que no tengamos la tecnología", dijo Roger Radke, presidente de Siemens Water Technologies, que representó unos 2.440 millones de dólares de los más o menos 96.695 millones de dólares en ganancias que tuvo Siemens el año pasado.
Las compañías químicas también se interesan. En julio, Dow, que lleva 20 años produciendo resinas ablandadoras de agua y membranas para tratarla, compró Zhejiang Omex Environmental Engineering, compañía china que suma tres tecnologías más al portafolio de Dow.
"Hemos duplicado nuestra capacidad para productos relacionados con el agua en cada uno de los últimos cinco años", señaló Andrew N. Liveris, presidente ejecutivo de Dow, quien añadió que las ganancias relacionadas con el agua pasaron de "menos de 100 millones de dólares" en 2001 a "cientos de millones de dólares" en la actualidad.
Por ahora, las oportunidades para los que aspiran a participar en la industria del agua parecen más abundantes fuera de Estados Unidos. El Fondo de Población de las Naciones Unidas proyecta que, en 2025, si se mantienen los índices presentes de consumo de agua, 5 mil millones de los 7.900 millones de habitantes del mundo vivirán en áreas donde escasea el agua para consumo humano.
Muchos ya lo hacen. De acuerdo con el Banco Mundial, Medio Oriente, tan inundado en petróleo, tiene aproximadamente el 5 por ciento de los habitantes del mundo, pero menos del 1 por ciento del agua dulce renovable del planeta.
Siemens recientemente unió fuerzas con Mekerot, la compañía pública de agua más grande en Israel, para explorar nuevas tecnologías para reutilizar la escasa agua en ese país, y a final de cuentas venderla a otras naciones sedientas.
La industrialización desenfrenada en el Oriente también atrae a actores occidentales en el mercado del agua. "Complejos industriales se ponen en operación en China y Rusia, y hay una necesidad enorme de compañías para ayudarles a administrar su agua más eficazmente", dijo William J. Roe, director de operaciones para Nalco Company, empresa de tratamiento de agua en Naperville, Illinois.