Tras convertirse en una teleserie de culto y fenómeno de la cultura pop estadounidense, ‘Miami Vice’ vio finalmente la luz en la gran pantalla de la mano de su creador a mediados del ochenta, Michael Mann, y con Colin Farrell y Jamie Foxx en la piel de James Sonny Crockett y Ricardo Rico Tubbs.
‘Miami Vice’ empezó a emitirse en 1984 y a los pocos meses había revolucionado el mundo de la televisión, por su novedosa manera de contar historias. Concluyó en 1989, aunque ha seguido teniendo hasta hoy gran influencia tanto en la televisión como en el cine y la moda.
En la serie original, en la que se entremezclan el glamour y la decadencia propias del Miami del ochenta, la prostitución y el tráfico de cocaína, Sonny era encarnado por Don Johnson y Rico por Philip Michael Thomas.
Al entorno criminal de ‘Miami Vice’ se suma el glamour de la moda del ochenta, en donde los colores brillantes eran lo “in”, Tina Turner dominaba las listas de popularidad y el Ferrari era el automóvil más codiciado en la ciudad de Miami.
Bosquejados por Mann como “los policías de la generación MTV”, los personajes de Sonny y Rico se alzaron como una rara mezcla de machos bien arreglados que recorrían un Miami exótico, símbolo de la cultura urbana tropical, en poderosos yates y autos convertibles.
En cuanto a la película, la mayoría de sus escenas están rodadas en Miami y en Cayo Oeste, Florida, pero también en Paraguay, República Dominicana y Brasil.
También el look de Sonny y Rico dejó huella en el vestir de los hombres de aquel entonces e, incluso, de ahora. Es más, ‘Miami Vice’ es recordado por Jim Moore, director creativo de la revista GQ, como “el primer programa de televisión en dictar pautas para la moda masculina”, y no en balde el almacén Macy’s tuvo la sección ‘Miami Vice’ en su departamento de ropa para caballeros durante el ochenta. Los protagonistas de la recordada serie fueron los primeros en usar camisetas debajo de las chaquetas estilo Armani arremangadas hasta el codo, así como trajes de lino de cortes holgados y colores pasteles, vestuario que fue concebido por el asesor Mario Argiro. La serie también puso de moda la barba de dos días, las gafas Rayban y los zapatos (mocasines) sin medias.
Tal fue el éxito y el poder de seducción de la serie, que las celebridades no lo pensaban dos veces cuando eran invitadas a participar como extras o colaboradores en la banda sonora del músico Jan Hammer. Con la película, la década de los ochenta podría ser la onda retro para hoy. (EFE).
Fue el primer programa de televisión en dictar pautas para la moda masculina”.
Jim Moore,
director creativo de la revista GQ.
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