¿Qué se necesita para enseñar informática? ¿Solo saber de sistemas? La demanda actual implica tener conocimientos pedagógicos para transmitir conocimientos.
Elena Guerrero pensó en tirar la toalla. A inicios de año se había propuesto tomar diferentes cursos tecnológicos. A sus 42 años ya se veía elaborando complejas tablas de excel avanzado, firmemente convencida de su potencial. “Yo no nací con la era virtual, pero en mi crecimiento profesional, he ido aprendiendo”, comenta. Lo que nunca se imaginó fue la impotencia que sentiría al no comprender a su profesor de computación.
Algunos alumnos decidieron retirarse del curso, mas otros como ella, sí culminaron. Tuvieron que aprenderse de memoria comandos, fórmulas, tablas, que no lograron asimilarlas. Lograron terminar el módulo pero aún así se sintieron frustrados y otros estafados. “Soy partidaria de que el que quiere aprender busca aprender. Si el conocimiento fuera teórico me comería los libros de informática, sin embargo algo técnico requiere una explicación especial”, opina Guerrero, para quien no fue provechoso invertir tiempo ni dinero, en clases donde no pudo entender en sí, las herramientas tecnológicas.
Especialistas en computadoras
Para el analista Alex Cruel, gerente de sistemas de una empresa comercial, no basta con ser profesional en el área sino que es importante desarrollar técnicas para llegar con un mensaje claro, tanto al estudiante como a la gerencia de una empresa.
Relata que en su época estudiantil, cuando no le entendía al profesor le tocaba preguntar e investigar para entender algo. “Muchas veces no es suficiente con ser autodidacta, por eso se necesita la tutoría de una persona con experiencia y conocimientos para aclarar ciertas dudas”, explica Cruel. Habla de la motivación como principal influencia del profesor. El invertir esfuerzos en el aprendizaje de incentivos propios. El resultado se verá reflejado en la actitud de los estudiantes, ya que empiezan a ver en la enseñanza algo valioso y en la informática un instrumento de trabajo para su acción presente y futura.
“Los especialistas en sistemas pueden inclusive aprender a fomentar las actitudes positivas del aprendizaje, entregando información atractiva e interesante acerca de las infinitas posibilidades que el computador brinda para el desarrollo personal”, manifiesta. Para este analista conocer elementos básicos del sistema operativo de Windows, procesador de texto Word o el lenguaje de la programación, no es suficiente en los alumnos de educación primaria o secundaria. El acelerado proceso de técnicas computacionales podría hacer que cualquier alumno quede desactualizado aún antes de terminar sus estudios.
Lograr que el alumno sienta suyo el producto de su creación, como resultado del trabajo en la máquina. “Solo hay que trazarles la tarea y verán cómo ellos se lanzan con iniciativas creativas e ingeniosas”, finaliza Cruel.
La argentina Susana Muraro en su libro 'Una introducción a la informática en el aula', aborda el análisis de la educación en sistemas, indagando la incorporación de este conocimiento en escuelas. También cuestiona la visión inicial que la sociedad tuvo frente a la computación y cómo se maneja la era actual de la conectividad. Para ella, esta técnica incidió por completo en la didáctica de los diferentes niveles educativos, de ahí la importancia de saber transmitir experiencias, conocimientos, estrategias, ayudándose con pedagogías adecuadas.
Considera que no basta con pararse enfrente y dar una clase, pues hay que evaluar lo enseñado. “Volver la técnica divertida y comprensiva, utilizando materiales educativos, foros, charlas, libros electrónicos, hasta juegos de ingenio e internet”, escribe Muraro.
Formando maestros
En la actualidad, la Universidad de Guayaquil busca instruir a verdaderos profesores en el área de sistemas, con el fin de suplir la carencia pedagógica de algunos especialistas. El Ing. Juan Doylet, Subdirector de Informática de la mencionada institución, explica de qué se trata esta especialización, dentro de la Facultad de Filosofía.
“Cuando uno estudia carreras técnicas es indudable que las aprende, pero para enseñarlas debemos estar capacitados para ser docentes”, indica Doylet, quien también tuvo que estudiar metodologías pedagógicas de enseñanza. Considera que un profesor de enseñanza media estaría preparado para enseñar computación, siempre que tenga los conocimientos informáticos y de enseñanza. De hecho, esta carrera tecnológica fue creada gracias a la iniciativa del Dr. Francisco Morán, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras.
Hasta la fecha muchas instituciones educativas cuentan con maestros graduados en dicha especialidad. También profesionales del sector privado o público al igual que analistas, programadores, diseñadores gráficos, se han formado como profesores. La carrera tiene vigencia desde 1994 y dura cinco años lectivos.
El pénsum académico contiene 59 materias que van desde Redes de Computadoras hasta Administración de Centros de Cómputo. Asignaturas para maestros de nivel medio, secundario y superior. Periódicamente los alumnos a más de exponer sus conocimientos técnicos, deben elaborar programas educativos y prácticos producto de investigaciones didácticas.
“Se califica a los futuros maestros en base a lo que han aprendido sus alumnos”, comenta Doylet, para quien está claro que no se trata de llegar al aula y mostrar sapiencia en sistemas sino inyectar de curiosidad a los educandos, guiándolos hacia una verdadera comprensión informática. No hay que olvidar que quienes tienen habilidades innatas para ciencias técnicas aprenden rápido, pero para los que no son buenos en tecnología el aprendizaje es más lento, a veces complicado de asimilar.
“Es importante que los estudiantes razonen la diversidad de posibilidades en aplicación de tareas. Que ellos mismos puedan encontrar la tecnología sumamente funcional y útil en sus vidas”, indica. Habla de la importancia de los laboratorios equipados de computadores (de preferencia uno por alumno), los de ensamblaje, mantenimiento, visuales y los cyber de internet como principales herramientas para estudiar. (A.G.)